Sábado, 2 de mayo de 2026 – 23:45 WIB
Jacarta – Los cambios en el panorama económico mundial de los últimos años no sólo han afectado al mundo empresarial, sino también a las perspectivas de las generaciones más jóvenes sobre su futuro financiero. La Generación Z ahora enfrenta realidades económicas estresantes, desde el aumento del costo de vida hasta la prolongada incertidumbre en el mercado laboral.
Ante esta situación surgió un nuevo fenómeno llamado “Desilusionado“, un término que describe cómo la Generación Z responde a un sistema económico que ya no se ajusta a las viejas expectativas.
En lugar de seguir las formas tradicionales de buscar un trabajo permanente y planificar a largo plazo, muchos de ellos optan por un enfoque más flexible y adaptable. El concepto fue acuñado por la joven economista Alice Lassman, quien vio un nuevo patrón de comportamiento en su generación.
Él cree que la Generación Z creció lidiando con crisis repetidas, creando una perspectiva diferente sobre la estabilidad financiera. “El sistema financiero del que hablaron sus padres en realidad no funcionará para ellos de la misma manera”, dijo Lassman. fortunaSábado 2 de mayo de 2026.
Según él, existe una brecha entre lo que se enseña sobre economía y la realidad que enfrenta la juventud de hoy. “Creo que hay un sentimiento general entre los niños de las escuelas y los materiales que utilizan de que las cosas no funcionan como deberían”, añadió.
Esta situación anima a muchos miembros de la Generación Z a cambiar sus estrategias financieras. Ser propietario de una vivienda, jubilarse y formar una familia ya no son objetivos realistas.
En cambio, se vuelven dependientes de múltiples fuentes de ingresos simultáneamente. Este fenómeno abarca desde la creciente tendencia a tener múltiples empleos o fuentes de ingresos, desde trabajos principales, trabajos secundarios hasta actividades en la economía digital como convertirse en creador de contenidos o abrir una pequeña empresa, todo ello utilizado para complementar los ingresos.
Este enfoque hace que la vida financiera de la Generación Z se parezca más a una cartera, donde cada actividad tiene el potencial de generar dinero. También influyen en esta práctica los desarrollos tecnológicos que permiten la monetización de diversos aspectos de la vida diaria.
Página siguiente
Además, también existe escepticismo hacia las instituciones tradicionales como gobiernos y empresas. También afecta la forma en que toman decisiones financieras en materia de consumo e inversión.

















