La entrenadora de fútbol de Michigan, Sharon Moore, marcada por el escándalo, fue acusada oficialmente el viernes de allanamiento de morada, acoso y cargos relacionados, dos días después de ser arrestada en medio de una expulsión sin ceremonias del histórico programa.
El hombre casado de 39 años, padre de tres hijos, está acusado de allanamiento de morada en tercer grado, un delito grave, además de acecho y allanamiento de morada, ambos delitos menores, según una denuncia penal.
Moore enfrenta hasta cinco años de prisión si es declarado culpable del cargo de allanamiento de morada agravado.
Se esperaba que compareciera ante el tribunal el viernes por la tarde.
El audio del despacho obtenido por The Post y otros medios indica que Moore fue a la casa de su asistente ejecutiva, Paige Shiver, armado con un cuchillo.
Una mujer que llamó al lugar afirmó que Moore la estaba “agrediendo” y “ha estado acosándola durante meses, según el despachador.
Él amenazó con hacerle daño antes de huir del lugar a pie, dijo la persona que llamó, según los despachadores.
No está claro si la persona que llamó era Shiver.
La esposa de Moore, Kelly, informó que su marido estaba “con tendencias suicidas… por haber perdido su trabajo hoy”. El Detroit News ha obtenido.
Pronto las autoridades lo detuvieron.
La vida profesional y personal de Moore dio un vuelco cuando fue despedido públicamente como entrenador en jefe de Michigan el miércoles por una “relación inapropiada” con un miembro del personal que no fue identificado públicamente.
Lideró al equipo durante casi dos años y todavía tenía el Citrus Bowl contra la Universidad de Texas en la víspera de Año Nuevo.











