El presidente Donald Trump ha advertido que podría lanzar una “toma amistosa” de Cuba, allanando el camino para otra intervención extranjera del presidente de “Estados Unidos primero”. Mientras la nación insular caribeña enfrenta su peor colapso económico en años, el presidente planteó la idea el viernes, señalando que había estado escuchando acerca de los problemas de Cuba desde que era un niño. “El gobierno cubano está hablando con nosotros y está en serios problemas”, dijo a los periodistas al salir de la Casa Blanca para dar un discurso en Texas.

















