al redactor: Es un alivio ver que California finalmente se está alejando de las estrategias obsoletas de manejo de incendios forestales y adoptando la ciencia moderna sobre incendios forestales, un cambio que se debía haber hecho hace mucho tiempo.
Como señala este artículo, los legisladores ahora están cambiando sus prioridades de respuesta a los incendios forestales hacia estrategias basadas en evidencia que protejan vidas y propiedades (“Los legisladores observan nuevos esfuerzos de prevención en California, afectada por los incendios: ‘Punto de inflexión'”. 4 de marzo). Están más centrados que nunca en ayudar a los propietarios de viviendas a modernizar sus estructuras y vecindarios, así como en mejorar la resiliencia de las comunidades en riesgo.
El reciente aniversario de los incendios urbanos y de chaparral provocados por el viento en Los Ángeles es un doloroso recordatorio de que el verdadero peligro reside en las periferias urbanas, y no en las profundidades de los bosques remotos. Durante años, hemos invertido dinero en proyectos de combustible rural que parecen acción pero que no evitan que las brasas azotadas por el viento conviertan los vecindarios en zonas de desastre. Este nuevo paquete legislativo es un paso hacia la corrección de ese error. Se centra en la evidencia, no en la óptica, y en los resultados, no en narrativas engañosas.
Los californianos merecen políticas contra incendios forestales que aborden y combatan los incendios que enfrentamos. Este paquete de ley es un paso inteligente y con base científica en esa dirección.
Jennifer Normoyle, Hillsborough, California.
Esta historia apareció originalmente en Los Ángeles Times.















