Las esperanzas eran altas pero bajas anoche cuando los embajadores de Ucrania, Rusia y Estados Unidos se reunieron por primera vez.
El Kremlin aplastó el optimismo al prometer que nunca flaquearía en su demanda para toda la región de Donbass en el este de Ucrania.
Los negociadores de los tres países se reunieron en Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, la primera vez que mantuvieron conversaciones trilaterales para intentar poner fin a la guerra después de una invasión a gran escala por parte de Rusia en 2022.
Pero tampoco estaba claro si las delegaciones de Moscú y Kiev, amargamente divididas, estarían en la misma sala.
El yerno de Donald Trump, Jared Kushner, y el enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, se encuentran entre los mediadores que esperan llegar a un acuerdo después de cientos de miles de muertes.
El presidente Trump, que apenas ayer se jactó de que pondría fin a la guerra, insistió en que tanto Ucrania como Rusia “quieren llegar a un acuerdo”.
Sin embargo, mientras continuaban las conversaciones, Putin ordenó ataques militares contra la energía y la calefacción de las principales ciudades, incluida Kiev, en condiciones de -10°C, hundiendo a Ucrania en su crisis energética más profunda de la guerra de cuatro años.
El presidente ruso está decidido a lograr que se llegue a cualquier acuerdo en Donbás, incluso si sus fuerzas no han ganado la guerra de comunicaciones que dura casi 50 meses.
Vladimir Putin (en la foto) está decidido a que cualquier acuerdo hará que el Donbass se rinda, a pesar de que sus fuerzas no han logrado ganarlo en una guerra de desgaste de casi 50 meses.
Soldados ucranianos disparan contra posiciones rusas con lanzacohetes soviéticos BM-21 ‘Grad’ en las primeras horas de la mañana del 21 de enero de 2026 en el distrito de Druzhkivka de la región de Donetsk en Ucrania.
Pero el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, descartó entregar la tierra. Se mostró cautelosamente optimista sobre el resultado de las conversaciones y describió la reunión (que se espera que dure dos días) como “un paso”, pero no llegó a calificarla de positiva.
Una fuente cercana al Kremlin dijo que Moscú cree que Trump y Rusia acordaron el año pasado en Alaska que podría controlar todo Donbas y congelar las actuales líneas del frente en otras partes del este y sur de Ucrania.
Otro gran tema en el debate es qué hará Estados Unidos si Rusia vuelve a invadir Ucrania.








