Los ayuntamientos del Alto Gállego conocen las prestaciones de la nueva biotrituradora comarcal

trituradora-y-ayuntamientos

Un momento de las explicaciones de funcionamiento de la biotrituradora.

Miembros de las brigadas de los Ayuntamientos  y entidades locales de la Comarca Alto Gállego conocían hace unos días el funcionamiento y las prestaciones de la biotrituradora que acaba de adquirir la institución comarcal para el servicio propio y de los municipios que conforman su territorio. Este equipamiento  permitirá una mejor gestión y aprovechamiento de los residuos de poda y facilitará, entre otras cosas, la formación y suministro del estructurante que se necesita para el proceso de compostaje en los puntos comunitarios que Grhusa y esta institución están instalando en distintos núcleos de la comarca, informan fuentes de la institución.

Este equipamiento, que se incorporaba al parque de maquinaria comarcal hace unas semanas, "permitirá una mejor gestión y aprovechamiento de los residuos de poda", explican desde la Comarca Alto Gállego, y facilitará, entre otras cosas, la formación y suministro del estructurante (materia seca) que se necesita para el proceso de compostaje en los puntos comunitarios del nuevo plan de reciclaje de orgánica. Este material que se obtendrá con la biotrituradora quedará a disposición de los habitantes de los pueblos que lo necesiten para elaborar su compostaje doméstico.

Así, la compra de esta máquina se enmarca en el proyecto piloto puesto en marcha desde la Comarca Alto Gállego, y que tiene como objetivo la reducción de los residuos para cumplir con la normativa europea de cara al año 2020. Uno de los puntos básicos de este plan es el reciclaje de residuos orgánicos en origen, para convertirlos en compost, para lo cual se está desarrollando una campaña de sensibilización en los distintos pueblos del Alto Gállego. Con esta acción se da un paso más en el proyecto, cuyos primeros avances son muy alentadores. Las compostadoras comunitarias han comenzado a instalarse en los puntos previstos y más de 40 familias participan ya en el proyecto, a las que hay que añadir las que toman parte de la experiencia del quinto contenedor para materia orgánica que se puso en marcha en Panticosa hace un mes.

Por Rebeca Ruiz