Un minuto para tí de tiempo

 

¡Buenos días!

Un minuto para ti ¿cuánto es?

Cuestiónate por un segundo ¿qué es tiempo para ti? ¿Cuánto de importante es?

Y si tuvieras tiempo ¿qué harías con él? y ¿por qué no lo haces?, ¿qué te lo impide?

¿cuándo vas a tener ese tiempo? y ¿a qué esperas para tenerlo?

Podría poner mil preguntas más; estas preguntas contestadas desde la honestidad y sinceridad a nosotros mismos tienen la clave de muchas cosas, estas preguntas incomodan ¿no crees?  pero en realidad te sacan de tu sillón del confort.

¿Te has dado cuenta de lo que ocurre en un sólo minuto dedicado para ti? ¿Qué es un minuto en las 24 h del día? ¿Crees que tener un minuto no te lo mereces? Y no sólo eso ¿no crees que lo necesites?

Todos necesitamos ese minuto para nosotros, y que si no somos capaces ni de dedicarnos un minuto para sentir , para ser... ¿cuando lo vamos a tener?

Nuestra vida está dirigida por algo intangible y abstracto. El tiempo no admite esperas ni prisas simplemente pasa, está y no vuelve.

En los malos momentos queremos que desaparezca, que pase rápido para no sufrir, pero él es intransigente y sigue su ritmo. Cuando somos felices lo queremos atrapar y frenar pero él se escapa, lleva su ritmo. Esperamos que acelere para que llegue ese momento o día ansiado y el tiempo simplemente es, sin más.

Queremos que desaparezca cuando amamos, que se de prisa para olvidar, que nos acompañe como aliado, que no se convierta en enemigo. Y creemos que estamos en manos del tiempo, cuando el tiempo está en nuestras manos.

Cuando vivimos intensamente los días son horas, éstas minutos y éstos se vuelven segundos.

Y la Vida hay que vivirla así, intensamente, porque nadie sabe si habrá otra; es más ni siquiera, esta vida es de prueba.

Cada segundo que pasa se convierte inevitablemente en pasado, cada pensamiento de futuro ya ni siquiera es presente.

Es más cuando leas esto será pasado y lo que hagas ahora con esto hará tu futuro.

Lo que decidas ahora hará tu después.

Cada segundo es vital, único, inimitable, incalculable e irrecuperable y lo dejamos pasar.

No hay mayor tesoro que cada uno de los segundos vividos, la suma de todos ellos representa lo que somos y sentimos.

Nosotros somos los que decidimos, qué hacemos con ello y no al revés, cada segundo es importante. El tiempo no corre en nuestra contra, somos nosotros los que hacemos del tiempo un calvario o una bendición.

¿Así que de verdad te vas a negar un minuto para ti?

Programa un minuto.

Cierra los ojos, presta atención a tu respiración, observa cómo entra el aire, por donde va, para la respiración en un punto, cuenta tres y sigue, ¿te das cuenta que puedes coger la riendas tu?  Sigue haciéndolo hasta que pare el minuto.

¿Cómo te sientes?

Truquillo, como has podido ver, tu puedes decirle a tu cuerpo como respirar.

Observa, cuando te enfadas ¿cómo es tu respiración? Agitada en la zona clavicular… bien y si coges la respiración y la guías hacia el ombligo… ¿qué crees que puede ocurrir? Te lo dejo ahí porque seguiremos con las emociones y empezaremos con el enfado. ¿Qué te parece?

Y hoy ¿qué decisión vas a tomar hoy y vas a llevar a cabo?

¡Que tengas un día extraordinario!

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