Samitier llega a Vuelta Aragón como rey de los Alpes

Conseguir ganar una clasificación de la montaña siempre es importante. Pero hacerlo en una prueba con puertos de tanta entidad como el Tour de los Alpes es un mérito añadido y, sin duda, una buena carta de presentación de cara a la inminente Vuelta Aragón, la próxima carrera que afrontará Sergio Samitier (Euskadi Murias). “Estaba previsto que corriese los próximos días el Tour de Yorkshire, pero me he ganado el descanso -bromea el de Barbastro- por lo que ya no competiré hasta Aragón”.

La carrera austro-italiana ha sido un espaldarazo para ‘Sami’. “La verdad es que me encontré bien. Venia de correr País Vasco y Cataluña, y traía un ritmo que solo te da el hacer pruebas World Tour. Hay veces que vas a 45 por hora en el llano y vas con el gancho, pero esta vez me notaba cómodo, entre comillas. Además, era una carrera que me parecía muy buena para mis condiciones, con puertos duros y largos. Por eso ganar la montaña en un escenario así es algo muy bonito de saborear”.

Sobre la carrera, nos cuenta que “el primer día me lo tome como adaptación, porque había estado varios días de descanso. Pero el segundo ya tenía bastante dureza, con un puerto tan duro como Giovo, y sobre todo mucho aire de cara. Me metí en la fuga y allí estuve, con muy buenas sensaciones. Pero lo más importante es que estuve disputando la carrera y aguantando con los importantes hasta los últimos diez kilómetros”.

Coger el liderato de la montaña le obligó a tener otra presencia en carrera, para mantener ese maillot. “El día más complicado fue el último, porque estaba lloviendo, pero también fue una pasada, porque me metí en otra fuga con Barceló. Ahí está amaos los dos aragoneses y al final tuvimos que dejarnos caer para ayudar a Iturria, que iba bien en la general”. En cualquier caso, el objetivo estaba logrado además con una grata impresión. “La mayoría de las carreras profesionales se jugarán al sprint. Aquí han sido cinco días en los que he disfrutado. Es una carrera a la que quiero volver el año próximo”.

Con ello se confirma el carácter ofensivo de Samitier… que ya conocíamos sobradamente desde hace mucho tiempo. “Llevo ocho fugas en poco más de treinta días de carrera. No está mal, y además con un calendario de calidad, ya que aparte de las dos World Tour he estado en carreras como Andalucía, Comunidad Valenciana con mucho nivel. Estoy contento de cómo me está yendo la temporada”.

En cualquier caso, es consciente de que “me falta aún algo de confianza para estar con los mejores, de intentar hacer algún puesto más. En Valencia terminé el 19º en la etapa del rampón –la Ermita de Santa Lucía-, y creo que puedo estar ahí. Hay gente que me dice que haga eso, pero a mí, desde sub23, me gusta el ciclismo ofensivo, atacar. Ese es mi carácter y de momento no me ha ido mal. Ya tendré tiempo de ponerme otros objetivos.”. Por eso, a día de hoy, no se plantea en que este año pueda hacer la Vuelta a España. “Siempre te gusta correrla, pero me centro en el día a día, en correr como sé. Si al equipo le gusta y decide queda lo que hace falta en la Vuelta un corredor así y me llevan, perfecto. Si quieren apostar por otro tipo de corredores, por ejemplo, para las llegadas, pues tampoco pasa nada, ya tendré más oportunidades en el futuro”.

Pero no adelantemos acontecimientos. Como decíamos, Aragón es el próximo objetivo. “Es la carrera de casa, en la que quieres hacerlo bien. Desde luego Fernando (Barceló) y yo queremos hacerla a tope, y aunque hay dos etapas que pueden decidirse al sprint y en la que posiblemente Euskadi-Murias tiene opciones, por lo que tendremos que trabajar. Pero el día de Canfranc seguro que nos dejamos ver”.

Como su compañero de equipo y paisano, Samitier se lamenta de que “la etapa no termine subiendo Somport o incluso en Jaca. Los 30 kilómetros finales van a ser complicados porque es posible que haya reagrupamiento y terminemos en un grupo más amplio. Pero si hay zafarrancho…”. Reconoce que “hace mucho que no entreno por esa zona, porque me pilla bastante apartada de casa. Aprovechando que no corro Yorkshire iré algún día por allí a entrenar y a ver el recorrido. Y también la etapa del primer día, que no la conozco mucho”. De la misma forma, rompe una lanza por el organizador: “Hay que entender que los finales de etapa están condicionados por otros factores. El año pasado quedó una carrera muy bonita y con un nivel de organización que no tiene que envidiar a ninguna otra prueba”.

Por último, debemos recordar que Samitier ganó el año pasado la clasificación de mejor aragonés, aunque se sincera. “No fue complicado. Barceló venía cansado; Arcas salía de una lesión y Castrillo se pasó toda la carrera tirando del pelotón. No va a haber pique entre nosotros, aunque si fuese por ganar la Vuelta sería distinto”.