Productores, cocineros, consumidores y hosteleros de ambos lados de Pirineo se dan cita en Huesca, en el Congreso Hecho en los Pirineos

 

El primer Congreso del producto y la gastronomía de los Pirineos implica en Huesca a todos los agentes que están dentro de la cadena de valor de la gastronomía en este territorio.

“Una gastronomía que no entiende de fronteras”, ha sido el mensaje que más se ha escuchado hoy en las primeras horas de este encuentro transfronterizo del que el Presidente de la Diputación, Miguel Gracia, destaca que “cierra el círculo”, el que va desde el campo y la producción hasta llegar a lo que es el turismo gastronómico. Gracia también considera necesario “dar un aviso a la legislación” para resolver las restricciones en España “y que los productores tengan mucho más fácil llegar al consumidor”.

HP_Paseo_Inaugural_FotoJavierbroto-(2)La esperada cita con el Congreso Hecho en Pirineos se ha materializado y acaba de abrir sus puertas siendo capaz de reunir a productores, cocineros y empresas hosteleras y comercializadores de ambos lados del Pirineo por primera vez y lo hace en Huesca, buscando también la complicidad de los consumidores y el público en general. Los presidentes del departamento francés de Altos Pirineos y la Diputación Provincial de Huesca, Michel Pélieu y Miguel Gracdi, han inaugurado este primer congreso, junto al alcalde de Huesca, Luis Felipe, y el máximo responsable de la Cámara agraria de Altos Pirineos, Jean-Louis Cazaubon, entre otros muchos representantes de este espacio geográfico que, en las primeras horas, ya se ha puesto de manifiesto como uno de los de mayor producción agroalimentaria y más diversidad existente a nivel mundial.

En palabras del Presidente de la Diputación, Miguel Gracia, este primer Congreso del producto y la gastronomía de los Pirineos “cierra el círculo”, refiriéndose a todo el proceso que abarca desde el campo y la producción, a su transformación y comercialización para acabar con la restauración en todas sus vertientes, “el turismo gastronómico”, ha dicho. “Hay que conectar todos estos campos entre sí”, y es lo que se pretende durante estos cuatro días en Huesca.

“Una gastronomía que no entiende de fronteras”, ha sido el mensaje que más se ha escuchado hoy en las primeras horas de este encuentro transfronterizo. La idea, según ha expresado hoy el presidente de Altos Pirineos, Michel Pélieu, pasa por hacer del Pirineo Central un ámbito de cooperación económica y seguir reforzando la marca Pirineos, “este es solo un primer paso”, porque, quien también está ahora al frente de Huesca Pirineos-Hautes Pyrénées, ha asegurado que hay mucho potencial a la hora de movilizar recursos de esta economía turística, para trabajar de la mano entre la Diputación Provincial de Huesca y el departamento francés de Altos Pirineos.

Miguel Gracia también ha señalado que de esta manera, con estas iniciativas, “apoyamos la economía rural”, porque según el responsable provincial es el medio para que las personas puedan ganarse la vida en su entorno y no tengan que irse, “y en eso también coincidimos con el lado francés, con el que vamos ampliando alianzas”. A esas sinergias se ha unido el Ayuntamiento de Huesca, de ahí que hoy Luis Felipe se haya referido a la “suma esfuerzos, territorios y voluntades” y también a la “capitalidad de la ciudad” patente en el Congreso, en este caso en la vertiente gastronómica que, para el primer edil y como reflejan los últimos estudios, “es uno de los principales reclamos para el turismo”.

HP_Expositores1_FotoGabiOrteEl territorio que Hecho en Pirineos abarca cuenta con alrededor de 600 productores agroalimentarios y más de 5.000 productos. En la feria se presentan en cerca de una veintena de grupos de productos con la presencia de más de 70 productores. En el Palacio de Congresos de Huesca habrá venta directa de la trufa negra, estará presente la cocina del ternasco de Aragón, los dulces, con especial atención a los helados, la consolidada trucha del Pirineo y el novedoso cavia, los vinos y su relación con los nuevos estilos de cocina, especialmente los asiáticos, las setas como recurso silvestre de alto valor gastronómico y el chilindrón como guiso emblemático de la provincia altoaragonesa, por destacar algunos.

A este respecto, Miguel Gracia dice que de este foro tiene que salir también “un aviso a la legislación”, porque a ambos lados existe una misma normativa europea “pero en nuestro país hay que resolver muchas restricciones para hacer mucho más fácil esa transformación y que los productores puedan llegar directamente al consumidor”, ha enfatizado.

Un congreso que se vuelca en todo el proceso: del campo a la mesa

Durante el fin de semana se suceden las demostraciones de cocina, talleres centrados en el aceite, los quesos, la miel, los garbanzos, el vino o la cerveza artesana, degustaciones y charlas sobre slow-food, intolerancias y cocina sin gluten o productos ecológicos. En el exterior del palacio hoy también se podrá ver una demostración de caza de trufa y el debate ha comenzado con diferentes perspectivas de la comercialización de productos agroalimentarios, las que han plasmado Hervé Geoffrois, director de La Ferme en Direct, novedoso proyecto de autoventa de productores franceses, José Ara, jefe de compras de supermercados Altoaragón, activo distribuidor de productos locales de la provincia, y el oscense José María Vilas, expresidente de Unilever, una de las empresas alimentarias más potente del mundo.

Quienes están al frente de la parte técnica del congreso son Pedro Salas, director del proyecto Hecho en los Pirineos, y Fernando Blasco, el gerente de la sociedad TuHuesca que también actúa como director del Congreso que “surge de lo oído y demandado por el sector” que nos ha llevado a “desempolvar tantos productos e iniciativas...”, exclamaba hoy Blasco, quien considera necesario “que miremos en clave de producto, de territorio y también de mercado”. Hecho en Pirineos coloca al productor “en el centro de la actividad “para que nos cuente cómo lo produce, porqué, cómo lo suministra o qué dificultades se encuentra”, ha explicado.

Durante estos cuatro días, toma protagonismo el conocimiento de los productos hechos en los Pirineos y su posible compra, y el amplísimo programa de actividades se completa con la exposición permanente del catálogo de publicaciones, con más de 230 referencias, sobre cocina y alimentos de los Pirineos realizado por el José María Pisa, editor de De Re Coquinaria y en colaboración con el Festival Internacional de Cine de Huesca se proyectarán una serie de cortometrajes y vídeos y algún largometraje. También tendrá lugar la final del I Concurso internacional de recetas con trufa negra de Huesca o el emotivo homenaje a la jacetana Maruja Callaved, la presentadora del primer programa de cocina en Televisión Española en el año 1967.

Estarán en el primer Congreso Hecho en los Pirineos reconocidos chefs españoles y franceses como Alberto Ferruz, del restaurante BonAmb de Alicante; Guillermo Cruz y Ramón Perisé, del Mugaritz; Charo Val, de La Alacena en Ibiza; Guy Espagnacq y Manuel Godet, de los franceses Le Petit Gourmand y L'Empreinte; Óscar García, llega desde el restaurante soriano Baluarte; Pedro Montolio, desde el del hotel Barcelona Princess; o Abel Mora, del restaurante zaragozano Uasabi.

Junto a otros más conocidos cercanos, entre los que se encuentran Carmelo Bosque, José Antonio Escartín, Toño Rodríguez, Javier Turmo, Josetxo Douto, José Ramón Aso, Óscar Viñuales, Beatriz Allué o Marcos Llanas; además de sumilleres, Rafael Abadía, Pablo Pernia, Gregorio Abadía; pasteleros, Raúl Bernal, Vicente Ascaso, Mariano Lacasta y Jesús Tolosana; y los heladeros Aitor Otín y Guillermo Sarrate.

Compartiendo espacio con la feria, habrá demostraciones de cocina tradicional, con degustación posterior de los platos y con las escuelas de hostelería participando de forma activa. Así, el la escuela Lautréamont de Tarbes, una de las más reconocidas de Francia, acercará Confit de canard y cazuela de judías de Tarbes; Pato con ciruelas y patatas paja; Cordero en salsa reducida de vino Madiran y zanahorias de Asté y Bizcocho de los Pirineos con salsa de arándanos del valle de Aure y copos de nieve. La Escuela de Hostelería de Guayente, la más antigua de Aragón, preparará Arroz meloso con papada de latón de La Fueva; Trumfes colgades de trucha imperial ahumada del Cinca; Lingote de cordero con ixabrot, nube de yogur de oveja de Fonz y puerro asado; y Bizcocho de cerveza, pastillo de calabaza y membrillo. Mientras que la oscense San Lorenzo presenta Bacalao al chilindrón con sus callos, azafrán y albahaca; Borraja con crema de jamón, crujiente de panceta y trufa; Huesca en un bocado; y Pollo de corral del romeral en salmorejo.