Presta atención un minuto al enfado

¡Buenos días!

Continuamos ..

El enfado es una arma defensiva, cuando estamos inmersos en ella, nos abduce el pensamiento la palabra y la acción, esa arma dejándola crecer te lleva a percepción de la realidad hostil, llegando a hacerte mucho daño.

Evidentemente es una emoción que no nos gusta, pero como dije ayer es biológica y evolutiva, y por eso no podemos evitarla en muchas ocasiones.

El problema entre comillas, es si nos quedamos anclados en el enfado, nuestros sistema fisiológico y cognitivo entra en un bucle de sentimientos y sobre todo pensamientos limitantes que no nos van a dejar avanzar.

Manifestarla nos ofrece información sobre lo que nos incomoda, dándonos la opción de examinarnos y de buscar el equilibrio.

Hay, para mí una razón por la que nos anclamos al enfado sin hacerlo consciente y es pensar que enfadarse es malo, si consideramos el enfado como malo, vamos a reprimir lo que sentimos provocando ira mucha veces desmesurada, que no es otra cosa que la mala gestión del enfado.

Lo primero y más importante para poder gestionarlo es hacerlo consciente, es transformarlo en algo útil entendiendo y comprendiendo la función que tiene.

Cuando nos enfadamos con alguien, si lo observas detenidamente es porque ese alguien se ha saltado alguno de nuestros valores, valores que para nosotros, y digo PARA NOSOTROS son importantes.

Muchas veces estamos enfadados con algo o con alguien y no somos, conscientes.

A veces nos damos cuenta cuando ya hemos estallado, pero otras muchas lo normalizamos y ni nos damos cuenta que estamos enfadados. ¿Te has visto o has visto a alguien que todo el día se queja por todo, a todo le busca un pero, no está de acuerdo con nada, parece que todo el mundo se pone en contra?

Minuto para hoy, visualiza una situación de enfado como si la vivieras en este mismo momento, a través de lo que ves, oyes y ocurre...

Párate, reconoce tu emoción y se plenamente consciente de ella, observa en que parte del cuerpo se aloja. . ¿Dónde la sientes? ¿En el estómago? ¿En las manos? ¿En el ceño fruncido? Ser consciente de que estamos enfadados a veces reduce el enfado de por sí.

Observa sin juicio que pasa y como pasa .. y observa que valor, que es muy importante para ti se ha vulnerado…  y sobre todo en qué momento salta la emoción.

Solamente observa la situación sin juicio sin opinión alguna ..

¿De qué te has dado cuenta?

¡Que tengas un día extraordinario!

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