Plus Ultra le paga 1.900 euros de una multa por conducir sin seguro porque el corredor se quedó el dinero

La Guardia Civil multó a un socio de FACUA que llevaba meses, sin saberlo, conduciendo sin la póliza en vigor. La aseguradora, tras la reclamación, ha denunciado a su corredor por apropiación indebida y estafa.

FACUA Sevilla ha conseguido que la compañía aseguradora Plus Ultra devuelva a un socio el importe de una multa que le impuso la Guardia Civil por circular sin seguro, a pesar de haber contratado una póliza que, en el momento en que fue multado, debería haber estado en vigor. El corredor con el que el socio de FACUA suscribió la póliza se había quedado con el dinero del seguro, que nunca entregó a la compañía.

Plus Ultra Seguros también ha devuelto al socio de FACUA Sevilla los 115 euros que tuvo que pagar para llevarse con una grúa el coche a su domicilio, ya que la Guardia Civil le prohibió circular, al comprobar que no tenía seguro. En total, Plus Ultra le ha devuelto a 1.932 euros.

El Mounir B. E. fue detenido por la Guardia Civil mientras circulaba con su vehículo y sancionado al comprobar los agentes que el mismo no tenía ningún seguro. Ello sorprendió al afectado, pues con anterioridad había suscrito una póliza de seguros que aún debía estar vigente. Sin embargo, la compañía la había dado de baja por impago, por lo que El Mounir había estado, sin saberlo, conduciendo sin seguro durante varios meses.

El socio de FACUA Sevilla había pagado 446 euros por el seguro, como demuestra el recibo que adjuntó en su reclamación, a pesar de lo cual la compañía decidió darlo de baja. Pero ese dinero nunca llegó a la compañía, pues la agencia mediadora con la que El Mounir suscribió la póliza de seguros, Rotan SL, nunca lo entregó. De hecho, Plus Ultra Seguros ha denunciado a la empresa y sus gestores por apropiación indebida, estafa y falsedad en documento mercantil.

FACUA Sevilla exigió a Plus Ultra de manera reiterada la activación de la póliza que había sido dada de baja a pesar de haberse abonado, y el reintegro del dinero de la sanción impuesta a su socio y del servicio de grúa, que de haber estado en vigor la póliza no hubiera tenido que pagar. La empresa ha tardado casi dos años en atender la reclamación de la asociación, pero finalmente ha accedido a pagar los 1.932 euros que se le reclamaban.