Pierre Hantaï actuó la noche del pasado martes en la Iglesia del Carmen de Jaca

 

La gran expresividad de Bach, el clave y Hantaï

bach

Pierre Hantaï actuó la noche del pasado martes en la Iglesia del Carmen de Jaca, también hasta la bandera, en el tercero de los conciertos del XXVI Festival Internacional en el Camino de Santiago que organiza la Diputación de Huesca, para ofrecer un concierto de clave rotundo, dinámico, expresivo y tremendamente brillante. Bach fue organista de iglesias. “La música es siempre un arte divino”, manifestaba, “para el recreo del alma”. La inmensa creación del compositor abarcó música religiosa —cantatas, pasiones y obras de órgano— y música instrumental —concertos y suites—. La selección de Hantaï se centró en estas últimas: Suite Francesa no 2 en do menor BWV 813 y Suite inglesa no 2 en la menor BWV 807, junto a la Toccata en re mayor BWV 912.

Hantaï dio cumplida muestra del equilibrio bachiano entre principios presumiblemente contrapuestos: armonía y contrapunto, melodía y polifonía. “Con Bach la música se encuentra perfectamente elaborada, es una gran obra arquitectónica”, avanzó Hantaï. Dicho y hecho, así fueron sus matices como intérprete, destacando lo mejor de Bach: la claridad formal, la perfección técnica, y el uso de los valores expresivos y simbólicos de su música. Hantaï es de los que cree que quien se sienta delante de un teclado “no debe tener ideas”, pero sí “debe comprender todas las intenciones de su autor”, y eso fue lo que lúcidamente también aportó en su concierto en la Iglesia del Carmen.

La mística y el intimismo que ofreció Hantaï con la música de Bach, se complementó con el tono extrovertido y cortesano de la música de Händel, en la que destacó su Ouverture Pastor Fido en re menor, muestra del culmen del último Barroco, de melodía y armonía también perfectas. El intérprete nos dejó también una sabia reflexión: "El interés por las obras musicales del pasado es el mismo que el que se tiene por las pinturas del Renacimiento, el teatro de Shakespeare o las filosofías griega o china, pensamientos esenciales para la Humanidad, obras que nos fascinan y nos elevan y que deben continuar siendo transmitidas", subrayó Hantaï. "No se trata, como se pretende en nuestro tiempo, de profanar estas obras, sino bien al contrario". Pierre Hantaï creció con la música de Bach. No es casualidad. Todo un gran referente.