Personajes del siglo XIX y pilotos y azafatas, reyes Carnestoltes fragatinos

Más de mil personas se disfrazaron para disfrutar del Carnaval este sábado en Fraga. La fiesta de Carnestoltes contaba con varias novedades como un desfile de disfraces y más premios pero no faltaron los actos más tradicionales como la Rifa del Tocino a cargo de la Cofradía de San Antonio Abad y la animación del Grup de Mascres.

La rúa también experimentó algunos cambios como su punto de partida, que fue en los Jardines Juan Carlos I. Con el Grup de Mascres a la cabeza y la animación musical de la Charanga de Fraga y la Batukada Retumbeu, recorrió las calles fragatinas haciendo parada en la Plaza de San Pedro – donde los miembros de la Cofradía de San Antonio Abad hacen la Rifa del Tocino – y en la Plaza de l’Hort de l’Hospital – donde el Grup de Mascres presentaron a los ninots Casimiro y Casimira.

La rúa terminó en la Plaza de España donde tuvo lugar un desfile de disfraces. La concejal de Cultura y Fiestas, Marta Cabrera, explicaba que la incorporación del desfile era “uno de los tres cambios importantes de esta edición y que el objetivo era hacer más vistosa la tarde y que el trabajo de elaboración de los disfraces luciera todavía más”. Otro de los cambios importantes era el aumento de los premios que pasaron de 200 a 400 euros para el Rei Carnestoltes adulto y el infantil y dos accésits por categoría.

En la categoría de adultos, el mejor disfraz fue el de la comparsa “1870” que lucían trajes de época del siglo XIX acompañados por varias bicicletas de ese tiempo. Y en categoría infantil, los ganadores fueron Santa Ana Airlains, que vestían de pilotos y azafatas. Los accésits en categoría adultos fueron para un grupo disfrazado de los personajes de la película “Up” y para Bebé a bordo. En categoría infantil fueron para un grupo de trolls y otro de vikingos. “Fueron premios muy merecidos y la verdad es que fue difícil elegir a los premiados porque había disfraces muy trabajados”, concretó Cabrera. El Carnestoltes finalizó con dos bailes de disfraces, en la Plaza de España y el infantil en el antiguo Bar Chasys.

Lucía Aresté