PAR-Huesca pide una solución urgente de la DGA para las subvenciones a Cruz Blanca que garantice la continuidad de sus programas sociales

El Comité municipal de Huesca del Partido Aragonés (PAR) ha pedido al Gobierno de Aragón una solución urgente al recorte de subvenciones procedentes de la conocida casilla del IRPF que, según la asignación provisional, afecta a diversas entidades sociales y especialmente a la Fundación Cruz Blanca en Aragón, para la que supondría dejar esas ayudas en la cuarta parte de lo percibido este año, obligando a revisar diversos programas, con despidos y cambios en la gestión y servicios.

PAR-Huesca se hace eco de los obligados preavisos de final de contrato -un total de siete-  a trabajadores temporales, además de uno fijo, deCasa de Cruz Blanca en Huesca algunos programas de Cruz Blanca y alerta del grave riesgo para la continuidad “de la importante labor social que la fundación, la congregación, los empleados y los voluntarios, con apoyo de los oscenses y aragoneses, realizan para miles de personas y familias que lo necesitan y de las que no se ocupa la administración pública. Esta tarea sería imposible reemplazarla de inmediato por lo que, a pesar de la constatada dedicación de Cruz Blanca, está en cuestión la atención o su alcance”. La organización tiene más de 4.000 personas usuarias de sus diferentes servicios en la Comunidad y anticipa que podría llegar a ser preciso prescindir de más empleados.

El comité del PAR recuerda que, según se ha explicado, por primera vez la DGA realizará la distribución de esas subvenciones que anteriormente efectuaba el Gobierno central y en la comunicación de datos y cantidades, se ha producido algún error o disfunción. “Sin embargo, aún contando con la buena voluntad de todas las partes -se añade desde el Partido Aragonés- se va a cumplir un mes desde que fueron lanzadas las primeras voces de alarma ante ese recorte en la atribución de ayudas económicas y el diálogo que el Gobierno de Aragón entabló, no ha dado ningún resultado. La preocupante situación provocada es acuciante de forma que es exigible la máxima prioridad de la DGA”.

PAR-Huesca se suma al acuerdo unánime del pleno municipal del pasado noviembre en el que se reconocía el esfuerzo de las entidades sociales en la ciudad y se instaba al Gobierno de Aragón ‘a realizar un reparto más equilibrado y justo de las subvenciones para la financiación de programas de interés social en la Comunidad Autónoma de Aragón, que no ponga en peligro la supervivencia de programas importantes para la sociedad’.

El comité oscense del Partido Aragonés considera que “sin un respaldo público adecuado y aunque la propia sociedad oscense y aragonesa aporte contribuciones cuantiosas, la tarea de estas organizaciones y asociaciones, así como de sus miembros y voluntarios tendría que limitarse cuando la crisis aún dejar sentir sus efectos de exclusión y pobreza. Toda su acción social y más si fuera posible debería estar ajena a la incertidumbre actual”.