Ordesa y Monte Perdido, territorio de ensueño en el Pirineo Aragonés

Durante 2018 y 2019, celebra el centenario del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y además de asistir a los actos que a partir de ahora se organizarán, es la ocasión perfecta para aprovechar y visitar uno de los entornos con más belleza natural de toda España.

La espectacularidad del Valle de Ordesa situado en pleno Pirineo aragonés no deja a nadie indiferente, se puede recorrer atravesando el Bosque de las Hayas y llegar a la imponente Cascada de la Cola de Caballo, franqueada por el Circo de Soaso.

El soleado valle de Escuaín marcado por el río Yaga, parte por del pequeño pueblo abandonado de Escuaín que logra hacer que el visitante retroceda en el tiempo justo antes de adentrarse en el corazón de la montaña.

Es en las entrañas de la garganta de Escuaín donde se esconden cuevas, sumideros, simas y ríos subterráneos que afloran. Con más de un kilómetro de profundidad y unas decenas de kilómetros de desarrollo, es uno de los más importantes de España. Además, atesora una cueva vertical que puede recorrerse desde la boca hasta la salida de 1.151 metros de desnivel, una de las más profundas del mundo.

A unos treinta minutos de camino desde el Parque Nacional encontramos un hotel en Jaca, el complemento perfecto para redondear una visita inolvidable a este rincón oscense. Además, este establecimiento pone a disposición de sus huéspedes todos los lujos y comodidades de los mejores hoteles Bikefriendly con servicio de bicicletas de España. Tiene desde servicio de reparación, alquiler de GPS, asesoramiento para rutas y servicio de transfer a Jaca y Zaragoza.

A pie no es la única forma de disfrutar de este entorno, de hecho, uno de las recomendaciones es coger la bicicleta y hacer alguna de las rutas que recorren el parque o por ejemplo pasear por las calejuelas empredradas de la localidad de Ainsa.

Los amantes de las alturas encontraran el pueblo de Broto, en la localidad de Broto se encuentra la Cascada de Sorrosal, que tiene una ferrata bien equipada de fácil acceso.

El circo de Pineta, al final del largo valle del mismo nombre, con espectaculares cascadas que se precipitan desde las alturas. El cañón de Añisclo, tallado como una inmensa grieta sobre suaves pastos.

La Brecha de Rolando, están rodeadas de altas cumbres, donde se entremezcla la grandiosidad del lugar los mitos y las leyendas. Ascender al mítico Monte Perdido, es una actividad solo recomendada para montañeros con la preparación y equipo técnicos requeridos.

En torno a este macizo se abren cientos de posibilidades en actividades multiaventura en el Pirineo aragonés como snowkite, barranquismo, paseos a caballo, mushing o raquetas de nieve. Aparte de admirar sus montañas, el visitante podrá ver de cerca cientos de especies animales tan emblemáticas como el urogallo, quebrantahuesos, tritón pirenaico, rana bermeja, rana pirenaica, etc.

Aunque el parque se puede visitar en cualquier época del año, hay que tener en cuenta que hay un clima de alta montaña por lo que se pueden producir cambios extremos de temperatura que puede pillar por sorpresa a los visitantes.

En cuanto a su accesibilidad, entrar al parque es totalmente gratuita y está abierto durante todo el año. Para llegar se puede hacer desde distintos puntos como Torla hasta el Valle de Ordesa; en la zona de Escuaín y Tella-Revilla para acceder al Valle de Escuaín; desde Escalona hasta alcanzar el Cañón de Añisclo; o desde la localidad de Bielsa para llegar al Valle de Pineta.