OCU alerta sobre la imposibilidad de actualizar más de 20 millones de teléfonos con SO Android

  • La falta de actualización de estos teléfonos afecta a la seguridad y privacidad de los usuarios al provocar unas vulnerabilidades en los teléfonos que podrían ser aprovechadas por terceros

Tal y como se recoge en un artículo publicado en el número de marzo de la revista Compra Maestra, a diferencia de los teléfonos iPhone, cuyos modelos están actualizados desde el iPhone 5, existen en la actualidad más de 20 millones de teléfonos Android con versiones inferiores a la 7 que no van a poder actualizarse, con el riesgo que eso supone para la seguridad y la privacidad de los usuarios. Además de ello, el problema de no tener un teléfono actualizado puede derivar en que algunas aplicaciones no funcionen con las versiones más antiguas y ni siquiera puedan ser descargadas, algo que empieza a ocurrir con las versiones anteriores a Android 4.4.

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Para OCU, el problema con la actualización de estos móviles está en que no hay un entendimiento directo entre quienes desarrollan el software, en este caso Google, y quienes fabrican los teléfonos. Como Google no controla todo el proceso de actualización del software es necesaria la colaboración entre los fabricantes del teléfono, los productores del chipset y del microprocesador, y en última instancia el operador de telefonía en el caso de que no se trate de un móvil libre.

Para OCU el problema está en que la mayoría de los fabricantes modifica el software que Google les proporciona para instalar en los teléfonos sus propias aplicaciones o añadir o quitar funcionalidades.

Sin embargo, cuantas más modificaciones se hagan en el sistema operativo de Google, más costoso es adaptarlo a las nuevas versiones y el trabajo debe hacerse modelo a modelo.

 Para OCU es criticable que los fabricantes no indiquen en sus páginas web durante cuánto tiempo facilitan actualizaciones para cada uno de sus teléfonos, y exige a estos que garanticen al menos dos años de actualizaciones del software, aseguren durante cinco años la existencia de parches de seguridad que eviten la vulnerabilidad de los teléfonos y que indiquen en los embalajes si el móvil se puede actualizar a la última versión de Android.

Además de ello, OCU recomienda a los consumidores que a la hora de comprar un teléfono no se fijen únicamente en el diseño o en las funciones especificadas por el fabricante, sino que se tenga en cuenta la política de actualizaciones del fabricante y que el teléfono sea técnicamente moderno.