El Club Litera de Binéfar organiza una multiactividad en Siresa

La localidad de Siresa en el Valle de Hecho, ha sido el centro de operaciones de la multiactividad que el Club Litera de Binéfar, ha desarrollado durante el pasado fin de semana. El barranco de Fago, la ferrata Articalena en la Selva de Oza, y la ascensión al Castillo de Acher han sido el hilo conductor entre los más de 30 deportistas que han participado en estas jornadas de convivencia y diversión.

El barranco

Un grupo de barranquistas del Club Litera nos dimos cita en el parking del inicio de la Foz de Fago, para realizar el descenso del barranco. Habíamos estado visitándolo el pasado otoño, después de una interminable sequía. Aún así nos pareció muy bello, y nos conjuramos para regresar en el momento que el caudal fuera el adecuado. Por desgracia nos encontramos con mucha gente que habían tenido la misma idea. Los aparcamientos estaban a rebosar y en el barranco nos encontramos varios grupos como el nuestro. A pesar de todo pudimos disfrutar de la Foz en todo su esplendor.

Despues de una primera parte más abierta en la que podemos practicar los primeros saltos en unas pozas frescas y cristalinas, nos encontramos con el primer rapel, una vez descendido comienza la zona más bella del barranco. Las paredes se hacen más profundas, y se forran de una pátina de musgo, el color del agua se transforma en un verde esmeralda brillante, innumerables puentes de roca y ventanas naturales en su roca caliza, todo ello acompañado de una variada y exuberante vegetación. Estamos sin lugar a dudas en uno de los rincones de mayor belleza de todos los barrancos oscenses. Proseguimos el descenso con varios rapeles, algunos saltables, las pozas son mucho más profundas y frias que en el inicio. En la parte final nos encontramos con el enorme “sifón “, debemos pasarlo por su parte superior, ayudados de una cadena bien instalada. Un último rapel para terminar en una fría badina en la que aprovechamos para disfrutar de los últimos saltos. Desde aquí 15 minutos hasta el parking de salida donde previamente habíamos dejado un coche para la recepción.

La ferrata

Con el cielo despejado y rodeados por la exuberante vegetación de la Selva de Oza, 10 montañeros del club Litera llegamos al inicio de la ferrata Articalena, tras una breve caminata. Trepando por las grapas instaladas en la pared, pronto nos elevamos sobre el bosque disfrutando de una panorámica impresionante, sobre este maravilloso rincón del Pirineo Occidental. La vía es sencilla pero en algunos momentos hay que usar técnicas de escalada para progresar resultando muy entretenida y divertida. Desde la cima continuamos caminando hacia el Puerto de Acherito, hasta que las nubes nos aconsejaron emprender la ruta de regreso hacia Siresa para encontrarnos con nuestros compañeros barranquistas.

Alpinismo

En la mañana del domingo unas pocas nubes, cubrían el cielo del Valle de Hecho, pero de momento no presagiaban tormenta y nuevamente nos pusímos en marcha 28 montañeros del club de Binéfar, con la intención de ascender los más de 1200 metros de desnivel que nos separaban de la cima del Castillo de Acher. La ruta comienza por un frondoso bosque, en el que  los árboles se elevan verticales en busca de un sol inalcanzable, creando un ambiente húmedo que sumado al esfuerzo de la ascensión, nos hace sudar abundantemente. Tras abandonar el bosque, la larga fila de montañeros del Club Litera se estira sobre las verdes praderas, rodeados por grandes picos aún cubiertos de nieve, en busca de la muralla caliza que da forma de castillo a esta cima tan peculiar. Atravesamos algún nevero antes de comenzar la penosa ascensión, por la inclinada ladera que ya desnuda de nieve conduce a la canal por la que alcanzamos la cresta que nos llevara hasta la cumbre, en las que unas gotas de agua nos recuerdan que hay riesgo de tormentas y no podremos disfrutar mucho rato de la cima. Poco a poco comenzamos a descender, para alejarnos  de las zonas de más inclinación antes de que llueva y alcanzar la seguridad del bosque. Durante el descenso, el sol vuelve a brillar en el cielo y nos permite llegar secos hasta el aparcamiento, donde nos relajamos comentando los buenos momentos que nos ha deparado este gran fin de semana de deporte, aventura y amistad.