Más de 800 topónimos tradicionales recogidos en un estudio para preservar la memoria y la historia de Huesca

El trabajo se podrá consultar en el Archivo Municipal del Ayuntamiento y en instituciones de la ciudad como la Universidad.

toponimia-huescaLa concejala de Lengua Aragonesa, Mary Romero, ha presentado la recopilación de la toponimia tradicional de Huesca y sus Barrios Rurales, que incluye más de 800 topónimos. De este trabajo ha destacado su importancia por “preservar la memoria y la historia de nuestros topónimos tradicionales”. El estudio fue encargado por el Área de Lengua Aragonesa, en octubre de 2016, a Alberto Gracia Trell, diplomado en Magisterio y con la especialización en Filología Aragonesa.

En concreto, se han recopilado 820 topónimos de la ciudad de Huesca y de sus Barrios Rurales: Apiés, Banariés, Bellestar del Flumen, Buñales, Cuarte, Fornillos de Apiés, Huerrios y Tabernas del Isuela. Para la concejala “si no se hubiese realizado este trabajo, en unos años, muchos nombres tradicionales de barrios, ermitas o de barrancos desaparecerían de nuestra memoria”.

Además el autor ha señalado que la intención del Ayuntamiento de Huesca es facilitar la información a través de este trabajo y depositarlo tanto en el Archivo Municipal, en la Universidad y en diferentes instituciones de la ciudad “para que cualquier persona interesada pueda consultarlo antes de dejar pasar el tiempo y perder nuestro patrimonio lingüístico e histórico”.

En cuanto a la metodología del trabajo, ha realizado diferentes encuestas orales a una veintena de informantes con edades comprendidas entre los 62 y 91 años, quienes le manifestaron que “las generaciones más jóvenes son ya desconocedoras en gran medida de los nombres que sus ancestros pusieron a sus pueblos”.

Además elaboró cuestionarios sobre toponimia urbana (nombres de las calles), nombres de las casas y toponimia extraurbana, que comprende nombres tradicionales de ermitas, barrancos, fuentes, barrios, acequias, balsas, cuevas, puentes, tozales, caminos, campos,  partidas de monte y torres situadas en los alrededores de Huesca. Todo ello complementado con fuentes documentales y escritas así como planos y mapas, que obtuvo en el Archivo Municipal del Ayuntamiento.

De las nueve localidades que componen el estudio, ha indicado que “casi todas tienen en su toponimia una impronta considerable aragonesa”, aunque las que están situadas más hacia el sur presentan una mayor castellanización, ha añadido. Entre los rasgos lingüísticos aragoneses presentes ha destacado el mantenimiento de la c inicial, como en el caso de “ciguera” que en castellano es higuera; la presencia del articulo determinado “o/a”; la conservación de plurales propios o el género del sustantivo valle, que en aragonés es femenino. También se han incluido nombres de poblaciones que difieren de la denominación oficial.

Como conclusiones ha asegurado que uno de los valores del trabajo es “recoger los nombres correctamente y evitar que los errores trasciendan” y así “no caerán en el olvido y podrán recuperar el sentido que tuvieron para dar nombre a los diferentes lugares de nuestra tierra”.

Recopilación de la toponimia de Huesca y sus barrios rurales