Los vecinos de Grañén se unen para reconstruir la ermita de San Julián

Desde el año 2015 los vecinos de Grañén se unieron para reconstruir la ermita de San Julián después de que fuera derruida hace más de una

Ermita de San Julián

Ermita de San Julián

década tras desprenderse parte de la cubierta, “aunque llevamos desde el 2010 con el órgano gestor”, señala el párroco de Grañén, José Alegre.

Según Alegre, “el proyecto de reconstrucción, que ha sido redactado de forma altruista por el arquitecto monegrino, Luís Prieto, es fiel a la estructura y características del templo original”, que sufrió su última gran remodelación entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, y si entonces los vecinos la reconstruyeron, en la actualidad ha vuelto a surgir el espíritu solidario de los grañenenses que se han unido para levantar el templo con el esfuerzo de los vecinos.

La junta gestora del proyecto, formada por representantes del Ayuntamiento, la parroquia y varios colectivos locales, comenzaron este trabajo con el reparto de unas hojas de inscripción por distintos establecimientos del municipio con el fin de captar el apoyo de la población para levantar el templo con el esfuerzo de los vecinos.

La tarea daba comienzo hace dos años con la excavación de los cimientos y de forma posterior, continuaron con el hormigonado de la estructura y la consolidación de la sacristía, para seguir con levantamiento de las paredes.

Según Alegre, la obras están continuando con la solera, “gracias a una empresa de Grañén e irán avanzando a medida que tengamos más colaboración”.

En total, la reconstrucción del templo, que estaba prácticamente desaparecido, cuesta 180.000 euros. Para reunir los fondos necesarios, entre otras acciones, el colectivo vende participaciones y décimos para el próximo sorteo de la Lotería de Navidad, aunque  también es posible realizar donaciones.