Los peores errores que se cometen al realizar un curriculum

Escribir un currículum apropiado a veces se convierte en una tarea complicada. Se trata al fin y al cabo de vendernos a nosotros mismos, de demostrar a quien queremos que nos contrate que somos la persona idónea para el cargo al que nos postulamos. Innegablemente, el curriculum, a modo de carta de presentación de nuestros conocimientos y experiencias, es determinante para conseguir trabajo. Sin embargo, no todo el mundo sabe redactar uno que esté a la altura de las expectativas. 

A menudo se cometen fallos que provocan que otros candidatos competidores nos adelanten o, directamente, que nos presentemos tan mal que, directamente, tiren nuestro curriculum y no nos llamen nunca más. Hay que tener en cuenta que algunos de estos errores pueden ser no intencionados, mientras que otros pueden ser voluntarios. En ambos casos, te recomendamos prevenirlos o evitarlos.

 Errores no premeditados en tu currículum

Escribir un currículum adecuado requiere tiempo y dedicación. Si nos lo tomamos como algo de poca enjundia o irrelevante, obtendremos un resultado inapropiado, un curriculum que no nos permita acceder al puesto que tanto ansiamos. Es por esto por lo que hay que tener cuidado con todo tipo de detalles.

En la actualidad vivimos en la era de los mensajes rápidos. Estamos menos acostumbrados a redactar que antaño, ya que anteponemos la comunicación inmediata. En consecuencia, a veces podemos cometer faltas de ortografía. Incluso con el corrector ortográfico de nuestro procesador de textos activado, hay gente que todavía comete erratas en su currículum. Para evitarlo, léelo con detenimiento en más de una ocasión y envíaselo a algún familiar o amigo para que verifique también que está todo en orden antes de transmitirlo a la empresa. Es recomendable utilizar plantillas o seguir consejos de páginas con experiencia en el ámbito, como es el caso de Modelocurriculum, donde podrás profundizar la presente información.

A pesar de vivir en la era de las imágenes, hay gente que todavía se olvida de incluir una fotografía personal en el curriculum. La empresa que te va a contratar posiblemente no te conoce absolutamente de nada. Es conveniente adjuntar una imagen tuya (que se vea correctamente, que sea actual y en la que se te pueda identificar) para que puedan ponerte rostro. Esto genera mayor confianza en una relación sea personal o empresarial.

Otro error garrafal es omitir información. A veces con las prisas nos olvidamos de incluir datos realmente importantes, como los idiomas que hablamos. Al contrario, añadir un exceso de información relevante para el cargo al que aspiramos también nos perjudica. Si aspiras a entrar a una empresa relacionada con la economía, que tengas un curso de pintura es algo que a tu contratador no le interesa.

Errores intencionados

Una cosa es cometer faltas de ortografía o incluir datos irrelevantes, pero otra muy distinta es mentir en nuestro currículum ex profeso. Decir que controlamos con fluidez el inglés cuando sólo sabemos lo básico es un ejemplo de ello. Depende del grado de la mentira, se puede incurrir incluso en un delito si se trata de falsedad documental, y desde luego posee consecuencias. A nivel laboral, en primer lugar, con bastante seguridad seremos despedidos. En segundo lugar, están las repercusiones futuras, y es que si por ejemplo cometemos un acto de intrusismo laboral (decir que estamos cualificados para desarrollar actividades propias de un gremio sin estarlo) conseguiremos que, dentro de cierto ámbito, se nos vete. Las empresas comparten este tipo de información y nosotros mismos nos cerraremos puertas de manera permanente, de modo que es mejor no mentir.

Por otra parte, están las consecuencias para la integridad de la vida de las personas en ciertos casos (mentir en un currículum de profesiones determinadas como enfermera o médica) y las consecuencias morales, y es que ser un fraude no es bien recibido por amigos y compañeros, y seguramente tampoco, por nuestra propia conciencia.

En definitiva, para evitar ser rechazados a la primera de cambio debemos tener en cuenta que los errores en nuestro currículum, sean accidentales o a propósito, son nuestro mayor enemigo. Por suerte, ambos problemas tienen solución: esforzarse y ser honrado, cualidades por las que de entrada cualquier contratador te valorará más.