Las calles de Jaca se llenan de magia y color al paso de Melchor, Gaspar y Baltasar

Miles de personas salían este jueves a la calle en Jaca para recibir a los Reyes Magos, en una cabalgata llena de luz, color y tradiciones, que se convertía en una de las citas más multitudinarias de los últimos años.

Casi una hora antes de salir el desfile, que tenía su punto de partida a la altura de las Benitas, en el  comienzo de la Calle Mayor, ya no se podía dar un paso por el centro de la ciudad, en la que vecinos y visitantes buscaban el mejor sitio para disfrutar del espectáculo. A las carrozas de Melchor, Gaspar y Baltasar se unían los oficios tradicionales, como el pastoreo; el paloteao y el sonido de la gaita, el tambor, el chiflo y el salterio. Los más pequeños de la Cabalgata, sobre caballitos de madera, y cientos de kilos de caramelos repartidos entre la multitud. Acróbatas y titiriteros, la banda de música, caballos, corderos y ovejas y una gran dosis de ilusión han sido los ingredientes para que la Cabalgata de este año haya resultado todo un éxito.

Las carrozas han recorrido el centro de la ciudad hasta el Palacio de Congresos, donde los Reyes Magos se han fotografiado con los pequeños y los más rezagados han podido entregar sus cartas a Melchor, Gaspar y Baltasar. Nervios, gritos, carreras a por los caramelos y caras de sorpresa, además de algún que otro susto, han superado al frío y se han convertido en los protagonistas de la Cabalgata 2017 de Jaca.

Por Rebeca Ruiz