La temperatura media en Aragón en junio y julio ha estado por encima de la media de los últimos 22 años

Respecto a 2016, destaca un mes de junio con mucho más calor pero un mes de julio con temperaturas inferiores


En estos dos meses se han notificado 88 atenciones en urgencias hospitalarias relacionadas con las altas temperaturas

La temperatura media en Aragón en junio y julio ha estado por encima de la media de los últimos 22 años
Las tres capitales aragonesas han registrado durante junio y julio temperaturas máximas y mínimas por encima de la media de los últimos 22 años. Así se desprende del primer balance del Plan de Acción sobre efectos de las temperaturas extremas que coordina la Dirección General de Salud Pública y que se prolonga del 1 de junio al 15 de septiembre.
Respecto a 2016, destaca un mes de junio con temperaturas mucho más altas y un mes de julio con temperaturas inferiores a 2016, aunque siempre por encima de la media. En cuanto a ciudades, Teruel destaca por haber tenido las desviaciones más pronunciadas en junio, tanto en máximas como en mínimas. Y,  como día particularmente caluroso, el 22 de junio se alcanzó una temperatura máxima en Zaragoza de 40,5 grados.
Las temperaturas reales han superado simultáneamente los umbrales máximo y mínimo en seis días en Huesca, en Teruel en nueve ocasiones y en Zaragoza en catorce. En 2016, se superaron en cuatro, seis y seis, respectivamente.
Porcentaje días del mes que superan la temperatura media esperada
HUESCA
ZARAGOZA
TERUEL
% MAX +
%MIN +
% MAX +
%MIN +
% MAX +
%MIN +
JUNIO
63,3
76,7
70,0
76,7
73,3
83,3
JULIO
58,1
67,7
64,5
64,5
67,7
71,0
Media de diferencia en grados centígrados de la temperatura mensual observada respecto a la media de los 22 años anteriores.
HUESCA
ZARAGOZA
TERUEL
MAX
MIN
MAX
MIN
MAX
MIN
JUNIO
1,2
1,5
2,8
2,1
3,4
2,4
JULIO
0,1
0,7
0,8
0,4
1,4
1,6
Urgencias hospitalarias
Respecto a las urgencias hospitalarias, entre junio y julio se han notificado 88 atenciones en urgencias hospitalarias de hospitales públicos de todo Aragón de patologías relacionadas con las altas temperaturas, frente a las 61 del año anterior, y en 2 casos se precisó ingreso hospitalario. Destacan las atenciones del mes de junio, que suponen el 76 % del total.
En Huesca capital las urgencias hospitalarias han superado el umbral superior de casos atendidos en 3 semanas: a principio del periodo, del 19 a 25 de junio y del 10 al 16 de julio. En Teruel se ha superado el umbral superior en 3 semanas de mitad y final de junio y en dos semanas de julio, también a mitad y final de mes. En Zaragoza capital se han superado en 6 semanas los umbrales, estando solo dentro de los intervalos la semana del 10 a 16 de julio y del 24 al 30. Para el cálculo de los datos esperados se han utilizado datos de los cinco años anteriores.
La mortalidad general para todas las edades, según datos provisionales y solo de las tres capitales, se ha mantenido dentro de los intervalos esperados, con la excepción de la semana del 19 al 25 de junio en Zaragoza capital y del 17 al 23 de julio en Huesca y Teruel capital. En los mayores de 64 años, en Zaragoza capital ha sido similar respecto a todas las edades y en Huesca capital ha rebasado ligeramente el límite superior en la semana del 19 al 25 de junio y del 3 al 9 de julio.
Un plan para prevenir
El Plan de acción para la prevención de los efectos de las temperaturas extremas sobre la salud en Aragón tiene el objetivo de prever posibles problemas para la salud de los ciudadanos relacionados con las situaciones de calor extremo. Cuenta con la colaboración de varios departamentos, instituciones y organizaciones y se realiza en coordinación con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
En general, las temperaturas excesivas afectan desde un punto de vista sanitario más a las personas mayores, niños y aquellas que tienen enfermedades crónicas. Otros factores como determinados tratamientos médicos, trastornos de la memoria, enfermedades agudas o consumo de alcohol u otras sustancias también se han descrito como de riesgo. Desde un punto de vista social, las personas más vulnerables son aquellas que tienen menos recursos (con imposibilidad de refrigerar sus viviendas o acceder a sitios refrigerados), con discapacidades, dependencia, aislamiento y marginación. También puede haber una exposición excesiva al calor por razones laborales, deportivas o de ocio.

Por este motivo, es necesario planificar una serie de actuaciones de salud pública para prevenir los posibles efectos para la salud de las temperaturas extremas. Este plan de acción recoge las siguientes líneas de actuación: predicción de temperaturas; información a la población; vigilancia de la mortalidad y morbilidad; e información, coordinación y alerta de servicios sanitarios y sociales.