La Policía Nacional detiene a un fotógrafo por abusar sexualmente de siete chicas con las que contactó a través de una red social

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Madrid a un joven de 24 años como presunto autor de siete delitos contra la libertad sexual, cometidos desde el año 2015, a mujeres de distintas provincias españolas. Establecía una relación de confianza con sus víctimas, todas ellas de entre 16 y 25 años, a través de una conocida red social y les proponía hacerles un book fotográfico de manera gratuita, dado que trabajaba en ese ámbito profesional.

Tocamientos para “transmitir mejor la realidad y sentimiento de las imágenes”

La investigación se inició el pasado mes de julio. Una joven menor de edad denunció que un hombre, fotógrafo de profesión, contactó con ella a través de una conocida red social ofreciéndole una sesión fotográfica gratuita en su domicilio. Una vez en la vivienda, y tras proponerle fotos con menos ropa, abusó sexualmente de ella.

Tras varias gestiones, los agentes localizaron seis denuncias más y tras su análisis constataron que se trataba del mismo sujeto que actuaba siempre de la misma forma. El arrestado establecía una conversación a través de una red social con chicas que mostraban tener una gran afición por el mundo de la moda para, tras darse a conocer como profesional de la fotografía, ofrecerles una sesión sin coste alguno en su domicilio de la capital madrileña.

Una vez acudían a su vivienda les planteaba la opción de realizar fotos con menos ropa. Una vez que accedían les realizaba tocamientos en zonas íntimas justificando que era necesario para “transmitir mejor la realidad y sentimiento de la imagen”.

No se descarta que haya más víctimas

A principios de agosto se logró la detención y puesta a disposición judicial de este individuo, decretando su ingreso en prisión provisional. En el registro efectuado en su domicilio se intervino diferente material informático tales como ordenadores, discos duros y tarjetas de memoria.

Los investigadores no descartan que existan más víctimas que no han presentado denuncia, bien por miedo a represalias por parte del presunto autor o porque, cuando ocurrieron los hechos, eran menores de edad y accedieron a realizar la supuesta sesión fotográfica sin conocimiento de sus progenitores.