La Policía Local de Sabiñánigo rescata a un bebé de un año del interior de un vehículo

PLAN MOVILIDADURBANA SABILa Policía Local de Sabiñánigo rescataba este viernes a un bebé de un año de edad de dentro de un vehículo estacionado en la calle General Villacampa. Según informa la Jefatura de la Policía Local, los agentes de servicio se personaban en el lugar de los hechos después de recibir una llamada del 112 Emergencias, alertándoles de que el pequeño se encontraba en el interior de un coche cuando a su madre, “por un descuido, se le quedaban las llaves dentro, cerrándose el vehículo”. Los hechos se producían sobre las 19.00 horas, y al llegar al lugar en el que estaba estacionado el coche, los agentes eran informados por dos vecinas de la localidad de lo que había sucedido y de que la madre había acudido en busca de su marido para ver si tenían llaves de repuesto.

Los policías, tras observar al bebé en la parte trasera izquierda sentado en su sillita y llorando, y teniendo en cuenta las altas temperaturas que, durante estos días, se registran en la localidad, lo que podía suponer un claro riesgo para su salud, decidían esperar a los progenitores por si podían aportar otras llaves y solucionar el incidente. Sin embargo, pasados tres minutos sin que apareciera nadie, los agentes resolvían romper la ventanilla delantera derecha. En ese momento, regresaban los padres del bebé, que no tenían más llaves, por lo que uno de los policías y el propio padre rompían finalmente la ventanilla y sacaban al bebé del interior del vehículo.

Aunque el bebé no presentaba ningún síntoma grave, la Policía Local ofrecía la posibilidad de trasladarlo al centro sanitario de la localidad como medida de prevención a los padres, quienes agradecían la rápida actuación de los agentes.

Por parte de la Policía Local se recuerda que “nunca hemos de dejar desatendido a un niño en un vehículo cuando haga calor o frío, ni siquiera con las ventanas un poco o totalmente abiertas, ya que la hipertermia o el golpe de calor puede ocurrir cuando los órganos internos del cuerpo alcanzan una temperatura de 40 grados centígrados, y una temperatura alta en el cuerpo puede causar un daño irreversible en el cerebro”.

Por eso, si un niño queda atrapado en el interior de un vehículo sea por la causa que sea, “hay que avisar de inmediato a los Servicios de Emergencias (112)”, ya que el tiempo es un factor fundamental a la hora de resolver este tipo de situaciones sin tener que lamentar consecuencias que pueden resultar fatales para los pequeños.

Tal y como explica la Jefatura de la Policía Local, “la temperatura en un vehículo motorizado cerrado se eleva aproximadamente 7ºC grados en cinco minutos, de 10 a 15 grados, en media hora”. “Pensemos lo que supone esto en las épocas en las que el calor aprieta; una temperatura de 41 grados puede ser mortal, porque el coche sobrecalentado funciona como un horno. Además, hemos de tener en cuenta que el cuerpo de un niño se calienta de tres a cinco veces más rápidamente que el de los adultos”.

Rebeca Ruiz