La Plataforma Sijena Sí lanza una nueva campaña de firmas por los bienes del Aragón oriental

Las parroquias del Aragón oriental que pertenecían al Obispado de Lérida pasaron en 1995 a ser de la Diócesis de Barbastro-Monzón. Dado que el obispado catalán no quiso devolver las 111 obras de arte de estas parroquias que custodiaba en su museo, se produjeron diversas sentencias de tribunales eclesiásticos. En 1998, Lajos Kada, Nuncio en España, decreta que esas obras están en depósito, es decir, que son propiedad de las parroquias aragonesas. En 2005 hay Orden de devolución en 30 días dictada por la Congregación de Obispos. En 2007 se dicta sentencia inapelable del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. En 2008, el Tribunal de La Rota no admite el enésimo recurso del Obispado de Lérida, finalizando así la vía judicial eclesiástica.

Monseñor Ramón Malla, Obispo de Lérida, tras consultar a prestigiosos canonistas al comenzar el litigio y saber que lo perdería, llamó en 1998 a la puerta de la Generalitat pidiendo que interviniera para frustrar la previsible devolución a las parroquias aragonesas. Con este objetivo idearon su catalogación como "colección indivisible" -la única y solitaria que hay en toda Cataluña- y la erección del nuevo Museo Barbastro-siDiocesano y Comarcal de Lérida –otro invento único en España-. Al intentar blindar la colección incorporando patronos no eclesiásticos, el obispo Malla quiso burlar las sentencias y al propio Vaticano, argumentando luego que esas piezas formaban parte de una colección inseparable que la Generalitat había catalogado como “patrimonio catalán” y, por tanto, solo con autorización de la Generalitat podían salir del museo ilerdense. Pero esta tesis del Obispado y del Gobierno catalán fue tumbada en mayo de 2015 por una sentencia del Tribunal Supremo en la que se subrayó que los bienes son aragoneses a todos los efectos y que no hay catalogación que valga en Cataluña -ni pretendida unidad museística- si son reclamados por sus legítimos propietarios.

La Diócesis de Barbastro-Monzón lleva en esta desigual lucha entre David y Goliat más de dos décadas. Sus sucesivos obispos (Ambrosio Echebarría, Juan José Omella, Alfonso Milián y Ángel Pérez) han hecho todo lo posible por buscar una solución dialogada y fraterna a esta situación. Es hora de que el obispo de Barbastro se vea apoyado por la ciudadanía aragonesa y todas las personas de buena voluntad que creen en la justicia.

En esa línea, la Plataforma Sijena Sí entregó el 15 de julio de 2017 una carta al actual obispo de Lérida, Salvador Giménez Valls, instándole a resolver este embrollo de la forma más directa: saliéndose del consorcio del Museo de Lérida, sacando de él sus pertenencias y devolviendo las aragonesas. Más tarde organizó un grupo y una presentación en Barbastro. Luego realizó una Marcha Ciudadana para dar visibilidad a la unidad de todos los pleitos patrimoniales aragoneses.  Ahora quiere, con una CAMPAÑA DE FIRMAS en Change.org, apoyar la demanda civil que el Obispado de Barbastro-Monzón presentó contra el Obispado de Lérida y el Museo de Lérida el 13 de febrero de 2018 y exigir a la Generalitat de Cataluña y al Obispado de Lérida que cumplan las sentencias y devuelvan sin más dilación lo que nos les pertenece, al igual que las pinturas murales de Sijena, para cuyo regreso también pedimos apoyo en www.sijenasi.com.