La DPH trabaja en el proyecto de electrificación de Ascaso con sus vecinos, inmersos estos días en la conocida muestra de cine

La aldea de Ascaso ha logrado tener a día de hoy cuatro casas abiertas -actualmente una con servicio de turismo rural- y desde hace siete años tiene el revulsivo de la que ya se conoce como la muestra de cine más pequeña del mundo, que ha situado a esta zona en el mapa español del séptimo arte y se celebra hasta el próximo sábado cuando pondrá fin a esta edición con el último documental de la mítica cineasta francesa Agnès Varda. Coincidiendo con su ecuador, el Presidente de la Diputación Provincial, Miguel Gracia, ha mantenido un encuentro con la asociación de vecinos para conocer el estado de los servicios y valora el papel que ha tenido este colectivo y su trabajo voluntario “para mantener en pie el pueblo”.

En su visita a la localidad, Miguel Gracia ha manifestado que “se requiere la participación de los habitantes en cualquier desarrollo normativo que afecte al territorio en el plano estatal y dentro de la propia comunidad autónoma”, refiriéndose a cuestiones como la ley de espectáculos, pero también en la seguridad en montaña, carreteras o instalaciones ganaderas. “Hablo de algo que no es complicado, de valorar la repercusión para el ámbito rural y establecer criterios diferenciales o específicos para la mejora demográfica de la que tanto se habla”, ha señalado Gracia, quien en esta misma línea aboga por “la simplificación  administrativa que dé solución a unos procesos que ahora mismo se eternizan“.

De todo esto han conversado en un ameno debate que se ha generado durante la mañana de hoy en Ascaso entre el Presidente de la Diputación Provincial, Miguel Gracia, los directores de la muestra, Miguel Cordero y Néstor Prades, y los voluntarios, más de 25 este año y llegados de diferentes puntos de la península, incluso de Holanda, y gracias a quienes la muestra recibe al público con un entorno mejorado tras el campo de trabajo. Allí ha quedado claro que “mundo rural y urbano se necesitan”. Junto a ellos también ha estado la responsable de Cultura de la Diputación, Berta Fernández, el alcalde de Boltaña, José María Giménez, el presidente de la Comarca de Sobrarbe, Enrique Campo, los diputados Ramón Laplana y Enrique Pueyo, y concejales del municipio como José Manuel Salamero.

Llevar la luz a Ascaso

Uno de los proyectos en los que trabaja la DPH con el municipio de Boltaña al que pertenece Ascaso, es el de electrificar el núcleo y ejecutar la infraestructura necesaria para conectarlo a la red de Endesa, distribuidora en la zona. Actualmente Ascaso cuenta con una pequeña instalación fotovoltaica pero que, tal como han expresado sus vecinos, no llega a cubrir la demanda en multitud de situaciones, además de que es una instalación antigua y obsoleta que provoca averías y requiere de un mantenimiento continuo.

Para paliar esta situación, ya se cuenta con un anteproyecto para llevar la luz a Ascaso con el tendido convencional que ya tiene los permisos del INAGA, así como de la CHE y de la Demarcación de Carreteras al atravesar tanto el río Ara como la N-260. Será similar al que se está finalizando en otras dos pequeñas poblaciones vecinas, Silves y Seso, donde se ha combinado la línea aérea con la soterrada y el establecimiento de dos centros de transformación, con una inversión de 210.000 euros de la DPH y la colaboración del Ayuntamiento de Boltaña.

Para Miguel Cordero, quien también es el presidente de la asociación de vecinos Los Relojes, supondrá “considerarnos ciudadanos con los mismos derechos que cualquier otro”. Él lo ve como una garantía para repoblar el territorio, “se volvería a asentar población, y eso es también cuidar de la montaña, evitar incendios y generar valor añadido”, añade.

Forma parte del plan de electrificación rural de la DPH, donde las actuaciones son costosas en inversión y en periodo de tramitación y ejecución que se prolonga varias anualidades. Para el inicio de esta línea de financiación hay que remontarse a 2002 y en la mayoría de los casos el despliegue del servicio tiene lugar en localidades que buscan una segunda oportunidad después de sufrir la despoblación en los años 60 y 70. Desde entonces se contabiliza una inversión cercana a los 9 millones de euros, solo en tres proyectos que se están ejecutando entre Boltaña y Revilla, en Tella-Sin, y Rapún y Pardina de Ayés, en Sabiñánigo, la DPH invierte más de 300.000 euros para que puedan contar con suministro eléctrico.

A la hora de hablar de este ámbito, el Presidente de la Diputación Provincial reclama la “supresión de la tasa de transporte en el coste energético en estos territorios que precisamente son generadores de esa energía”. Lo que pide Gracia son compensaciones que considera corresponden más que a las empresas a la administración local, tanto en la parte de impuestos como en los beneficios generados.

La muestra afronta su recta final

A la luz de las estrellas de la noche pirenaica, se está desarrollando esta edición que afronta su recta final, hoy con una velada muy especial que combina el cine clásico, con uno de los títulos más populares de Charlie Chaplin Tiempos modernos, y los sonidos en directo del jazz de Cromosoma 3. El viernes será el turno primero de los cortos y por la noche se verá el cine más actual, Vivir y otras ficciones, a lo que seguirá el coloquio con su director, Jo Sol, y Pepe Rovira, uno de los actores. Para el cierre se reserva la jornada más popular: cine para niños, comida y baile “y una película de estreno como es Caras y lugares, de Agnès Varda, que a sus 90 años sigue haciendo el mejor cine francés”.

Así resume el codirector, Miguel Cordero, lo que queda de “un festival que está empezando a revertir dinero a la comarca”, resalta, al mismo tiempo que después de siete años ya se puede decir que ha conseguido generar un producto cultural ahora reconocido.

Durante esta jornada, también han podido ver la exposición que a lo largo de la calle única de Ascaso mantiene vivo el recuerdo de la heroica huida de la población sobrarbense a Francia en busca de refugio durante la guerra civil, en la denominada Bolsa de Bielsa, tal como hoy hacen otras gentes para huir de conflictos y penurias. El autor es José Buil, cuya madre y tíos atravesaron en plena adolescencia el puerto viejo camino de Saint-Lary, donde ahora reside.

Este episodio, que sucedió hace ahora 80 años, fue el primer movimiento de refugiados españoles que al año siguiente llegaría al medio millón de desplazados después de esa trágica primavera de 1938. Sobrabenses refugiadxs, como lleva por título, se teje a través de imágenes en blanco y negro donde, entre otros episodios, se puede ver a niños, mujeres y ancianos caminando por la nieve para huir de los combates. Las fotografías se conservan en la Fototeca Provincial y detrás también está el trabajo de la asociación y el Museo de Bielsa en la recuperación de la memoria histórica.