La DPH manifiesta su profundo pesar por el fallecimiento de Armando Borraz, de quien destaca su honestidad y talante conciliador

 

La Diputación Provincial de Huesca vive hoy un día triste y lamenta profundamente el fallecimiento de Armando Borraz quien ha sido, por encima de todo, un compañero y una persona muy querida por su honradez, talante conciliador y también su buen humor. Esta pérdida deja una profunda huella, muchos amigos, y el recuerdo de su disposición que hacía muy sencillo respetarle y trabajar con él. Las banderas de la sede provincial permanecerán durante tres jornadas a media asta.

Mediante este comunicado, la Junta de Portavoces quiere hacer público el hondo pesar que supone para esta Institución su repentina muerte y así lo ha trasladado a sus familiares y amigos, de la misma forma que agradece las muestras de cariño y condolencias recibidas. A este pésame se suman los trabajadores de la Institución, especialmente los que forman parte de los servicios de Obras y Cooperación.

En este momento de dolor, también se quiere recordar la figura de Armando Borraz, su excepcional personalidad y su dedicación en todos los proyectos de esta Institución, junto al compromiso por el desarrollo y futuro de su municipio y de esta provincia.

Ayuntamiento de Lanaja

Ayuntamiento de Lanaja

Nació en abril de 1956, tenía dos hijos y el buen hacer y honestidad de Armando Borraz son los valores que han quedado plasmados en el trabajo que ha desarrollado en la Diputación Provincial de Huesca desde que entró a formar parte en 2011 como diputado por el Partido Socialista y en el resto de responsabilidades que ha ejercido, fundamentalmente como alcalde de Lanaja. Comprometido también con el deporte, fue presidente de la Sociedad Deportiva Huesca y de la Fundación Alcoraz y antes del club de fútbol de Lanaja.

Desde su responsabilidad en el área de Obras y Cooperación, Armando ha trabajado para mejorar las infraestructuras municipales, carreteras y caminos del territorio altoaragonés. Ha sabido ganarse la confianza y el afecto de cuantos le hemos conocido en su faceta política y profesional y, sobre todo, como persona en la que prevalecía su carácter afable y su apuesta por alcanzar siempre acuerdos.