Jardines con piscina, ¿cómo decorarlos?

Tener un jardín con piscina es una aspiración para miles de familias. De algún modo, una vivienda con jardín y piscina es a lo que aspiran las clases medias. En España sabemos mucho de casas con piscina, en especial desde que los líderes de Podemos se compraron su vivienda el Galapagar y sometieron su decisión a las bases del partido.

La noticia fue y es motivo de burla de manera recurrente, además protagonizó muchas portadas de medios de comunicación y minutos en los debates de radio y televisión, debido a la falta de coherencia de Pablo Iglesias, que había dicho previamente que le gustaría seguir viviendo en su piso de Vallecas.

Dejando esta polémica a un lado, en España tener una vivienda con piscina se va a convertir en una práctica cada vez más necesaria, pues nuestro país se está desertificando. Lo que antes era habitual solo en el sur de la península, ya empieza  a ser frecuente en zonas más frías como zonas montañosas o la cornisa cantábrica.

Con una piscina en casa, cuando llegan los días de calor podemos salir al jardín y disfrutar de un chapuzón a cualquier hora del día, o pasar un buen rato en un espacio más fresco y agradable. Con la combinación de jardín con piscina, el disfrute es doble, descanso y entretenimiento.

La contrapartida es el mayor gasto de agua, pero si se utilizan de manera racional los recursos hídricos, no debe suponer un grave impacto ambiental tener una piscina en casa. Si estás pensando instalar una piscina en casa, en Vitalpiscina están especializados en la construcción de piscinas en huesca, una provincia que, a pesar del duro invierno, también sufre las acometidas del calor cuando llega el verano.

Si quieres conseguir que este espacio abierto se convierta en un lugar agradable con protagonismo en el día a día es fundamental hacerle un hueco a la decoración, peo primando siempre el confort y el disfrute.

Mantener el jardín limpio y cuidado

A nadie le gusta estar en un espacio sucio y desordenado, ya sea en el interior o el exterior de la vivienda. El hecho de que el jardín y la piscina ocupen el área exterior no significa que deban descuidarse. Al salir al exterior gusta sentirse cerca de la naturaleza, respirar un aire fresco y limpio.

Incluso en los jardines en pleno entorno urbano, el aire que se respira en el jardín parece más agradable que el que se respira en la calle. Es importante tener en cuenta la belleza del jardín combinado con la piscina y potenciar ese aspecto para que cada vez que se contempla el paisaje que se forma, sea agradable esa vista.

Un buen modo de potenciar la presencia de la naturaleza es añadir grandes macetas con plantas naturales en el jardín, para darle ese toque natural tan apreciado mientras descansamos o nos damos un baño.

Ya sean árboles o plantas grandes, es imprescindible mantenerlos en buen estado, estar atento a las caídas de las hojas y recogerlas para que tengan un aspecto cuidado, especialmente durante el otoño. Si quieres conseguir las mejores herramientas para esta tarea, puedes buscar en webs de comparativas para productos de jardín como https://mejores10.info/.

Otra idea, aunque menos aconsejable por aquello del impacto ambiental, es plantar especies vegetales exóticas le den un aire diferente al jardín. Nadie duda de que le dan un aire diferente al jardín pero si queremos tener un jardín con piscina tenemos que ser consecuentes con lo que eso conlleva con respecto a un uso de recursos racionales.

Pérgolas y tumbonas

Una pérgola es estupenda para un jardín con piscina. Con este elemento, que aumenta el carácter estético del exterior de la vivienda, es posible poner una mesa y cuatro sillas debajo para pasar ratos agradables y comer en familia al aire libre.

En el caso de que colocar una pérgola sea muy engorroso o se escape de presupuesto, la opción alternativa son sombrillas de exterior o toldos para el porche de la vivienda. De este modo se reduce en gran medida el impacto de los rayos solares.

Alrededor de la piscina es recomendable poner varias tumbonas confortables para disfrutar del sol tras darse un baño. Como en el caso anterior, va a depender del presupuesto disponible, pero es indudable que unas tumbonas son siempre más agradables que colocar una toalla en el suelo.

Dotar de espacios agradables para los más pequeños

Si hay niños en la vivienda, la seguridad es fundamental, para esto puedes poner un cerco o valla de madera alrededor de la piscina con una puerta. Así evitamos que accedan al vaso sin que haya algún adulto con ellos.

Otra buena idea es poner en el jardín y alejado de la piscina un rincón de juegos para los más pequeños, con columpios, balancines y un tobogán, para que ellos tengan también su zona de ocio.

La iluminación, el otro elemento relevante

La iluminación es importante especialmente si piensas en el jardín como espacio habitable para las noches de verano. Puedes poner focos en la piscina, siempre quedan muy estéticos, farolillos en el exterior y alguna lámpara que proporcione una luz tenue pero cálida.

En la zona del porche, hay que cuidar bien la iluminación, evitando que sea directa, pues eso va a atraer a muchos insectos voladores.