Jaca despide su gran fiesta de la multiculturalidad con un espectacular desfile

Jaca despedía el Festival Folclórico de los Pirineos 2017 con un espectacular desfile, que no decepcionó y que lograba reunir, en torno al recorrido, a miles de personas. A pesar de la amenaza de tormenta, finalmente pudo celebrarse el evento, como broche final a unos festivales que se han desarrollado sin incidentes, con mucho público y caracterizados por la calidad de los espectáculos puestos en escena por los 21 grupos participantes.

La teniente de alcalde y responsable del Festival, Olvido Moratinos, hacía un balance muy positivo: “Creo que se han cumplido las expectativas; siempre hemos dicho que había que vivir el festival y yo creo que se ha conseguido”. “Las calles de Jaca estaban colapsadas de gente y ha habido momentos, como el domingo por la mañana, con 15 grupos a la vez por los rincones de Jaca, o el sábado, en los que se ha cumplido nuestro objetivo, que era que el festival se  volviera a vivir en la calle y que los jaqueses y los visitantes disfrutaran y bailaran con los grupos”, señalaba Moratinos.

En cuanto a los escenarios cerrados,  la concejala responsable del Festival explicaba que “ha habido 1.000 personas más de aforo que en 2015, lo que demuestra que la edición de este año ha tenido unos grupos de alto nivel y que, además, han sabido hacer sentir a la gente su cultura y trasladar al público el espíritu del Festival”.

Durante la mañana del domingo, el Salón de Ciento se convertía, por primera vez, en el escenario para el acto institucional del intercambio de recuerdos entre los grupos participantes y el Ayuntamiento de Jaca. “Queríamos darle un aire nuevo y lo hemos logrado; creíamos que el Salón de Ciento era un sitio más adecuado y más protocolario para este acto y nos ha sorprendido la cantidad de público que ha acudido”, señalaba la teniente de alcalde de Jaca, si bien reconocía que les había desbordado el interés que había despertado el acto. Por eso, de cara a la próxima edición, la organización deberá replantearse el cambio de escenario para este acto, con la finalidad de que lo pueda disfrutar el mayor número de personas posible, según explicaba Moratinos.

El 49 Festival Folclórico de los Pirineos ha contado con más de 300 voluntarios, “que han hecho un trabajo increíble”, destacaba la concejala, a lo que añadía que “un Festival de estas características no se puede realizar sin el engranaje de estos voluntarios, entre los que hay algunos muy jóvenes, que han trabajado incansablemente y con unas caras que te transmiten la iusión”. Olvido Moratinos mostraba la satisfacción de la organización de los festivales 2017, y lamentaba como único incidente la suspensión del concierto de Lunas del Mundo del pasado sábado por la tormenta.

El próximo Festival Folclórico de los Pirineos será el número 50 y se celebrará en 2019. Sin embargo, los preparativos ya comenzarán tras el verano, para volver a conseguir que la cita se vuelva a presentar como un destacado  referente cultural, patrimonial y turístico cuando alcanza el medio siglo de su celebración en España (hay que recordar que el carácter del festival es bianual porque, cuando se comenzó a celebrar en 1963, una edición tenía como escenario Jaca -los años impares- y otra, Oloron -los pares-) .

Mientras se piensa ya en la evaluación de esta edición, con la vista puesta en la siguiente, Jaca se despedía de los festivales de este año entre la alegría del desfile, muy colorista y llamativo, con numerosas caras conocidas entre el público y en el que volvían a destacar las espectaculares danzas de algunos de los grupos. Unos grupos que comenzarán ya a dejar la ciudad en las próximas horas, y lo harán paulatinamente hasta el martes, momento en el que Jaca recuperará la normalidad tras el cúmulo de sensaciones y experiencias vividas durante los últimos días.

Rebeca Ruiz