Jaca apuesta por las plantas aromáticas y medicinales como alternativa a los cultivos tradicionales

plantas-aromaticas-jaca-4El Ayuntamiento de Jaca y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón han puesto en marcha un proyecto piloto para cultivar plantas aromáticas y medicinales, a través de una iniciativa que se está desarrollando en Bernués y que tiene como objetivo plantear este tipo de producción como alternativa a la agricultura tradicional. El alcalde de Jaca, Juan Manuel Ramón; el director de la Oficina de Fomento, José Ángel Hierro, y la alcaldesa de Bernués, Anacel Lacosta, han visitado la plantación, donde han podido conocer in situ los beneficios de este tipo de cultivo.

El objetivo del proyecto, para el que el Ayuntamiento de Jaca ha firmado con el CITA un convenio dotado con 15.000 euros, consiste en el cultivo de una explotación de plantas aromáticas, en una parcela de demostración, para su investigación. Jesús Burillo, coordinador de Investigación del Área de Plantas Aromáticas y Medicinales del CITA, explicaba que, además de la plantación, el plan incluye el seguimiento, análisis y cuidado de la explotación. Asimismo, se llevará a cabo la recolección controlada, el procesamiento del material genético obtenido y el estudio sobre la viabilidad económica de cada especie con el fin de desarrollar en la zona de Jaca el cultivo de las plantas más interesantes (en términos de rentabilidad) tanto en producción como en respuesta comercial. Los análisis permitirán conocer la viabilidad económica de cada especie con el propósito de que las plantas más interesantes, tanto en producción como de cara al mercado, se conviertan en una posibilidad rentable de cultivo en la Comarca de la Jacetania.

plantas-aromaticas-jaca-1Para el desarrollo de este proyecto, el centro ha instalado una parcela de demostración en Bernués de Jaca de unos 1.200 metros cuadrados, con un agricultor colaborador, en la que se están plantando diferentes especies de plantas aromáticas y medicinales representativas para la zona. La finalidad es  poder comparar su rentabilidad frente a los cultivos tradicionales. Se está trabajando con Lavanda (Lavándula angustifolia Miller), Clon Mallette, Lavandín Grosso (Híbrido de Lavandula angustifolia x Lavandula latifolia), Lavandín Super (Híbrido de Lavandula angustifolia x Lavandula latifolia), Salvia officinalis, Saturejamontana (Ajedrea), Artemisia absinthium (Ajenjo) y Origanumvirens (Oregano verde).

Burillo explica que se eligió esta parcela porque, por su extensión y localización, permitirá, en la parte exterior de la tierra destinada a las plantas, sembrar cereal. Así será posible realizar una comparativa entre el cereal y cada uno de los ocho tipos de planta del proyecto piloto para obtener los mejores resultados.

Las ocho especies son perennes. “Una vez plantadas, su vida en cultivo puede estar entre los seis y los ocho años”, explica Burillo, quien añade que los primeros datos podrán conocerse ya en 2018, unos resultados “que ya irán marcando las posibilidades de adaptación al medio y de producción”.

El destino de este cultivo es “el sector industrial”, explica Burillo. “La mayoría de estas plantas están destinadas a aceite esencial y, por lo tanto, irían a perfumería o cosmética; lo que sí sabemos es que todas las plantas que ponemos tienen un gran mercado en este momento”, añade. Primero hay que valorar la adaptación al medio y el nivel de producción de cada planta y, después, se valorará, “en función de la calidad obtenida, en qué mercado se pueden introducir”.

Esta es otra de las ventajas de este proyecto piloto: la valoración de las posibilidades comerciales. Desde el año 96, el CITA es miembro de AENOR, para la normalización de aceites esenciales en España; un organismo donde está representado el mercado de este sector a nivel internacional.

Ejea, Luesia, Orés, Tauste, Aguarón o Benabarre son algunas zonas de Aragón en las que se lleva implantando esta actividad desde 1985, con un gran éxito y, en todos los casos, obteniendo mucha más rentabilidad que con el cereal y otros cultivos tradicionales. El Somontano, el Moncayo, Calamocha y el Bajo Aragón fueron las comarcas pioneras, como representantivas de cuatro zonas donde la rentabilidad del cereal era muy baja. El proyecto de las plantas aromáticas y medicinales también está relacionado con investigación de bioplaguicidas a través de moléculas naturales, otra línea de trabajo que emprendió el CITA en 1999.

El futuro de este sector es más que prometedor. En 2015, agricultores respaldados por el CITA plantaron dos hectáreas de ajenjo en Luesia. Hoy están plantando diez más, y la industria ya ha comprometido la adquisición de la materia prima de otras 100, lo que demuestra que es un sector en crecimiento y en continuo desarrollo.

Juan Manuel Ramón, alcalde de Jaca, explica que la idea surgió de buscar “posibilidades de incrementar la renta de la agricultura y la ganadería tradicional”. Las reuniones entre el Ayuntamiento, el CITA y el Gobierno de Aragón dieron en un primer momento como resultado los frutales de Ara (autóctonos del Pirineo obtenidos de los proyectos de investigación realizados en la finca experimental de La Garcipollera).

“El Ayuntamiento planteó que esta zona del Pirineo –el sur de Oroel-, con unas características climáticas muy concretas, y donde veíamos la posibilidad de sacar rentabilidad a los pequeños terrenos de esta parte del término municipal, que, por su orografía, no tiene grandes superficies de cultivo, era un buen lugar para las plantas aromáticas”, explica el alcalde.

Así, aparte del convenio que se ha firmado con el CITA para respaldar la iniciativa, el Ayuntamiento abrirá una línea de ayudas dirigidas a los interesados en poner en marcha una explotación de este tipo, una vez conocidos los resultados del proyecto.

“Se trata de lograr hacer una mayor economía del sector primario, ya que muchas veces se está trabajando con cultivos que generan menor economía y menor empleo”, explica el alcalde, por lo que es preciso apoyar todos los ámbitos que sean compatibles con un desarrollo económico más sostenible y más compatibles con otros sectores.

De esta manera, una vez conocidos los primeros datos, el Ayuntamiento de Jaca tiene previsto realizar unas jornadas de difusión, para poner en conocimiento de la población del territorio los beneficios de apostar por este tipo de cultivos. Desde el Ayuntamiento también se apoyará a “aquellos que tengan la iniciativa de dar los primeros pasos”, del mismo modo que se han aprobado subvenciones para impulsar la agricultura ecológica.

Rebeca Ruiz