Fat Rugby: el primer torneo contra la operación bikini

La localidad oscense de Monzón será la sede del primer torneo de rugby para delanteros que se celebra en el mundo. Los días 27 y 28 de mayo, el Fat Rugby se estrenará con 26 equipos de toda España, más de 250 jugadores y unas 20 toneladas de peso sobre el campo. 

cartel-fat-peq-2La expectación despertada por el primer torneo de rugby para 'pesos pesados' no se puede calcular con cualquier báscula. El Fat Rugby, una competición pionera que se celebrará los días 27 y 28 de mayo en la localidad oscense de Monzón, reunirá a 26 equipos y más de 250 jugadores, con los que se alcanzarán un total de 20 toneladas de peso sobre el campo.

Cansados de quedarse sin jugar a rugby todo el verano, época en la que los jugadores más atléticos participan en las competiciones de rugby 7, modalidad que se estrenará en los Juegos Olímpicos de Río y en la que priman cualidades como la velocidad o la habilidad, los delanteros del Quebrantahuesos Rugby decidieron crear un torneo con el que poder disfrutar de lo que más les gusta: el rugby de contacto, los placajes, las melés y los choques de auténticos trenes de más de un centenar de kilos de peso.

En esta competición hasta los premios reflejan las debilidades de estos jugadores tan característicos. El ganador de cada categoría (masculina, femenina y veteranos) se llevará, entre otras recompensas, el equivalente en carne a los kilos del jugador más pesado del torneo y casi un centenar de botellines de cerveza.

Cada equipo contará con un mínimo de 10 jugadores, aunque en los partidos se enfrentarán ocho contra ocho, y sobre el terreno de juego siempre deberá haber un mínimo de 720 kilos por equipo en la categoría masculina y de 570 en la femenina. Los hombres que participarán en el Fat Rugby, por lo tanto, deberán pesar al menos 90 kilos, mientras que las mujeres tendrán que superar los 70.

Para garantizar que se cumple esta norma, el día anterior al comienzo del torneo se realizará un pesaje público de cada equipo en la plaza Mayor de Monzón con una báscula gigante que se ha fabricado para tal efecto. Será el acto inaugural de un fin de semana festivo en el que el rugby será el protagonista, pero también habrá dos terceros tiempos (tradición del rugby en la que los rivales se juntan tras el partido para compartir bebida y comida), música y otros actos para que tanto los acompañantes de los jugadores como los espectadores puedan disfrutar del torneo.

cartel-fiesta-fat-rugby-02“Lo redondo muchas veces es bello. Pero en el rugby también es imprescindible”, declara con orgullo Diego Dieste, uno de los organizadores de un evento que también quiere reivindicar la autoaceptación y la rebelión contra los típicos cánones de belleza. Y es que el rugby es un deporte inclusivo en el que no solo tienen cabida, sino que además son necesarias, todo tipo de complexiones. Los denominados 'tres cuartos' son más pequeños, rápidos y habilidosos, mientras que los delanteros necesitan corpulencia y fuerza para poder desarrollar sus funciones. El pique sano entre estos dos tipos de jugadores, algo inherente al rugby, ha sido una de las razones por las que se ha creado el torneo.

“En otros deportes te eligen el último o te excluyen si no cumples con unas determinadas características. En el rugby, seas como seas, tienes opciones de ser el capitán de tu equipo. Los espectadores no saben lo que se pueden perder. Ver a un jugador de 120 kilos corriendo medio campo, apartando a sus rivales como moscas hasta ensayar es un grandísimo espectáculo” advierte Dieste, quien aporta más datos sobre la capacidad de estos portentos físicos: “La fuerza que generan las dos melés enfrentadas equivale a un choque de un coche a 48 kilómetros por hora, a llevar en brazos a un rinoceronte o a soportar la embestida de un búfalo”.

Una expectación sin precedentes

Debido a la gran expectación que el Fat Rugby ha despertado tanto en el panorama nacional como en el internacional, la organización del torneo se ha visto obligada a limitar el número de equipos participantes a 26 y aplazar para la próxima edición la presencia de equipos extranjeros, ya que han sido muchos los clubes de otros países interesados en desplazarse a Monzón para competir.

 “Nos han llamado para replicar el torneo en Francia, Nueva Zelanda y Argentina, entre otros. Y querían participar clubes de Inglaterra, Francia o incluso Colombia y Australia…”, explica Dieste. “Es normal que haya generado tanto interés. El mayor premio es jugar el primer torneo en el mundo de estas características. Pasarán al 'Hall of Fame' de los gordos”, bromea Dieste.

Para fomentar la práctica del rugby y que nadie se quede sin disfrutar de este torneo único, todas las actividades serán gratuitas, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Monzón y del patrocinio de Ambar Export, BLK y Rugbytravel, desde la fiesta del pesaje público hasta los conciertos y, por supuesto, los partidos, tanto de la fase previa como las finales.