Fallece un ciudadano francés en el Barranco del Vero

La Guardia Civil recibía un aviso ayer por la tarde en el que se les informaba de que una mujer de nacionalidad francesa de unos 50 años se había accidentado en la zona de los Oscuros del Mascún, término municipal de Bierge.

Se dirigieron al lugar un helicóptero de la Unidad Aérea y el Equipo de Montaña de la Guardia Civil de Huesca, con un médico de 061.

Cuando se encontraban de camino al rescate se recibía un nuevo aviso en torno a las 17'20 horas, informando de que un ciudadano francés que estaba realizando el descenso del Barranco del Vero, término municipal de Alquézar, a la altura del segundo caos se había quedado bloqueado en una poza.

Se dejó momentáneamente el rescate inicial de y el personal se dirigió a la zona del Vero, una vez en el lugar, mediante un ciclo de grúa se depositó a los especialistas en montaña y localizaronn la poza donde decían que se encuentra el barranquista. Tras un intento de acceder al lugar en apnea no divisaban a la persona accidentada, debido a la fuerza que lleva el agua y ante la posibilidad de que la misma pudiera arrastrar a los especialistas, se activó al Grupo de Actividades Subacuáticas de la Zona de Aragón (G.E.A.S.).

Mientras los especialistas de montaña se encontraban intentando acceder al lugar donde se encontraba el barranquista, el helicóptero de la Unidad Aérea se dirigió a recoger a otro especialista del EREIM de Huesca y se trasladaronn al Mascún para recoger a la barranquista lesionada, que tenía una lesión en el tobillo. Tras recogerla se llevó en helicóptero al Hospital San Jorge de Huesca, donde se encontraban ya preparados personal del G.E.A.S, que fueron recogidos y llevados a la zona del Vero.

Una vez en el barranco del Vero uno de los buzos se adentró en la poza de unos cinco metros de diámetro con una botella de 5 litros de aire, intentando divisar al barranquista. Debido a la fuerza con la que golpeaba el agua se había formado una lavadora que arrastraba hacía dentro al buzo, así que evitando el sifón de agua se deslizó hacía el fondo y desde allí intentó divisar a su alrededor no pudiendo ver nada, por lo que decidió introducirse justo en el lugar donde cae el agua y dejarse arrastrar por la corriente. La corriente lo introdujo hacía una chimenea que formaban las piedras pudiendo ver entonces la pierna del barranquista. Intentó asirlo para sacarlo del agua y le resultó imposible, ya que estaba con la otra pierna atrapada en un tronco que había cruzado en el lugar, por lo que tuvo que liberar la pierna y volver a hundirse al fondo con el barranquista para poder esquivar la fuerza del agua y sacarlo al exterior. Desde allí fue apoyado por un compañero del GEAS que hacía la inmersión en apnea  y por componentes del Equipo de Montaña. Una vez consiguieron sacar el cuerpo, el médico únicamente pudo certificar el fallecimiento. Tras colocar el cadáver en una camilla fue evacuado mediante un ciclo de grúa al helicóptero de la Unidad Aérea y se trasladó el cuerpo al Hospital San Jorge y posteriormente en coche fúnebre al Hospital Provincial.

El rescate se vio dificultado por las condiciones reinantes en la zona con fuerte viento, lo que hace que los ciclos de grúa con el helicóptero sean más arriesgados y poco después empeoraron debido a la lluvia.

El fallecido es un ciudadano francés de 56 años.