Éxito del primer día de las jornadas del río Gállego

200 personas han participado en la X Marcha por la Galliguera junto con una concurrida feria, dos de las actividades más destacadas de las Jornadas por el río Gállego. El descenso de nabatas será mañana con un río impresionante.

El entorno de los Mallos de Riglos, uno de los paisajes más espectaculares y pintorescos de la provincia de Huesca, ha acogido esta mañana la celebración de la Marcha por la Galliguera. Una andada popular, con marcado carácter festivo y reivindicativo, que un año más ha culminado con una comida popular en el refugio de Riglos. 200 personas tomaban la salida poco después de las 8,00 de la mañana, para completar uno de los 2 recorridos circulares, de 11 o 16 kilómetros. Excursionistas de Barcelona, Zaragoza, Logroño y Huesca, entre otros lugares, han disfrutado de una marcha adecuada para todas las edades, acompañados de los voluntarios que han ejercido también el papel de guías y embajadores del territorio.

La jornada del sábado acogió también la celebración de una feria tradicional, talleres y cata de pacharán y cervezas, así como cuentacuentos y otras actividades que se celebraron en las calles de Riglos. La Asociación de Amigos de la Galliguera y la Coordinadora Biscarrués Mallos de Riglos celebran su fin de semana más importante y ajetreado del año, ya que mientras tanto, en los alrededores de la playa de Murillo, se ultimaban los preparativos para el descenso de nabatas que tendrá lugar este domingo.

El importante caudal del Gállego en los últimos días ha remitido durante el fin de semana, con lo que el tradicional descenso de nabatas podrá realizarse con todas las garantías de seguridad necesarias. Hacia las 11,00 h de la mañana está previsto que las tradicionales balsas de troncos, que antaño transportaban la madera aguas abajo del río, llegando hasta Zaragoza, e incluso hasta la desembocadura del Ebro, recorran el tramo comprendido entre la playa de Murillo y el puente de Santolaria.

Cada año son más las personas que se acercan a disfrutar de este espectáculo, quienes desde primeras horas del domingo se congregan en los alrededores del puente de Murillo y de los tramos del río entre éste y el acceso a Santolaria, en busca de la mejor ubicación para disfrutar del paso de los nabateros. Los remos, uno en la parte delantera y otro en la trasera de las embarcaciones, son las únicas herramientas con las que cuentan para dirigir la embarcación por los rápidos y las olas del Gállego, respetando las técnicas de navegación que se utilizaban cuando el descenso de nabatas era una forma de vida, y no solo un espectáculo. La construcción de los primeros embalses condenó al olvido a esta tradicional tarea, que ahora se utiliza para reivindicar el mantenimiento y el cuidado de los últimos tramos salvajes del río Gállego, motor de desarrollo presente y futuro para la comarca.

Las Jornadas por el río Gállego, que cumplen dieciseis ediciones, nacieron con la vocación de homenajear y recordar la riqueza cultural, natural antropológica de la comarca, y de luchar contra la amenaza del embalse de Biscarrués, que destruiría gran parte del atractivo turístico y de desarrollo de la zona.

Las jornadas continuarán con el rafting Fluviofeliz desde Murillo hasta Erés, el próximo lunes, y con excursiones y charlas sobre plantas medicinales y la exposición ‘La nueva cultura del agua: Memoria gráfica en pegatinas’, que se celebrará el día 5 de mayo en Biscarrués.