¿Está nuestra identidad a salvo?

noticiashuescaA diario pasamos gran parte de nuestro tiempo libre consultando la Red de redes. Es decir,  visitando numerosas páginas webs en busca de información interesante; escribiendo a nuestros contactos, respondiendo correos electrónicos, e incluso consultando las diferentes redes sociales a las que hemos decidido pertenecer.

Pero por otro lado, casi ninguno de nosotros somos conscientes del ‘rastro’ que dejamos en el universo de Internet a través de nuestras cookies o de nuestra propia dirección IP. Lo cierto y verdad, es que ya ni podemos ni queremos vivir sin la Red; y mucho menos sin las distintas plataformas online como pueden ser las redes sociales.

De hecho, los españoles pasamos más de cuatro horas al día conectados a nuestros dispositivos electrónicos. Aunque parezca mentira, hasta hemos superado con creces el tiempo medio de exposición frente al televisor. En 2007 la media por persona y día frente a la televisión rondaba las dos horas y media. En este sentido, el porcentaje de españoles que utiliza Internet ha pasado del 47% en 2006 al 81% en 2016.

Por otra parte, existen diferencias que afectan a los grupos más desfavorecidos e impiden el acceso a Internet de los mismos. El bajo nivel cultural, la falta de ingresos y la edad de los individuos son factores que aumentan la llamada ‘brecha digital’. Los expertos en la materia proponen una serie de medidas para favorecer el acceso a Internet; destacando sobre todo la educación y formación de los individuos de mayor edad.

Otra de las asignaturas pendientes está estrechamente ligada a la seguridad de los navegantes. Estar conectados a Internet es hoy en día un acto tan rutinario como cepillarse los dientes. Una acción que realizamos casi sin pensar y de forma totalmente automática. Por esta razón, la gran mayoría de los internautas no son conscientes del peligro que corren; ya que al no existir un elemento de contacto físico, ignoramos por completo cualquier peligro que comprometa nuestra seguridad.

La suplantación de la identidad, ataques de troyanos y el ‘hackeo’ de cuentas pertenecen a una larga lista de delitos informáticos cometidos por los ciberdelicuentes. ¿Qué medidas podemos tomar para evitar tales amenazas? La guía digital de 1and1.es explica que ante cualquier sospecha es preferible llevar a cabo una serie de pautas que garanticen una navegación segura, además de intentar mantener nuestros datos personales a salvo: “Elegir contraseñas seguras, usar la verificación en dos pasos, actualizar regularmente dispositivos y programas, usar redes y dispositivos abiertos con prudencia; son algunas medidas que nos ayudarán a proteger nuestra identidad online”.

A parte de la seguridad a la hora de navegar, también nos preocupa lo que pagamos por este servicio. Igualmente, nuestra factura de Internet es la más cara de toda la Unión Europea. Por un contrato para navegar en casa con telefonía fija, pagamos tal y como señala aquí, una media de 47 euros al mes, lo que supone un 24% más que la media europea. Así lo señalan los últimos datos de un estudio internacional realizado por un comparador de seguros online en cinco países distintos: Italia, Francia, Reino Unido, Alemania y España.

Del mismo modo, el precio de los servicios por conexión dificulta sin lugar a dudas el acceso a Internet de los colectivos más vulnerables; impidiendo a su vez el acceso a información de actualidad e interés cultural. Cabe destacar que algunos delitos informáticos como estos se llevan a cabo aprovechando la escasez de información por parte del individuo; ya que no conoce este tipo de estafas, timos o bulos que circulan por la red. Los expertos recomiendan permanecer informados a través de portales de calidad y fuentes oficiales para evitar fraudes que puedan comprometer nuestra seguridad.