El norteamericano Jesse Willians se prepara para la prestigiosa X-Pyr en el Aeródromo de Santa Cilia

Jesse Williams, un conocido piloto de parapente de Seattle que participará, a partir de este domingo, en la prestigiosa  X-Pyr (una pueba extrema de carácter internacional que discurre entre la playa de Hondarribia y el Mediterráneo), ha estado preparándose para la competición y conociendo el Pirineo a través de vuelos en velero desde el Aeródromo de Santa Cilia. Durante su estancia, las condiciones meteorológicas fueron favorables y se le pudo mostrar toda la zona incluida desde el valle de Roncal hasta el de la Cerdanya, aproximadamente la mitad del recorrido al que deberá enfrentarse la próxima semana.

Ésta es la cuarta edición de X-Pyr, que se celebra con carácter bianual, y en la que los participantes deberán recorrer 567 kilómetros en “una de las carreras más duras del mundo”, según la organización. Durante el recorrido, los deportistas sólo pueden volar en parapente y andar. Están localizados continuamente a través de GPS y, entre las 22.00 y las 7.00 horas, no pueden moverse del punto que han alcanzado durante la jornada. No hay etapas: los equipos (formados por piloto y asistente) pueden desplazarse durante 17 horas al día para completar, en un máximo de 9 días, el recorrido impuesto por la organización. En la X-Pyr se san cita los mejores pilotos del mundo, entre ellos, Williams.

La X-Pyr está inspirada en la Red Bull X Alps (Salzburgo-Mónaco) Existe una prueba similar en los Alpes (Salzburgo-Monaco),  que hoy por hoy es la reina en este tipo de carreras. En la edición de este año, 40 pilotos intentarán cruzar el Pirineo superando  balizas que la organización coloca en las montañas más altas o en los valles más profundos, con el mínimo equipo posible: parapente, arnés, paracaídas de seguridad, casco, teléfono móvil y equipo de localización vía satélite.

El Aeródromo de Santa Cilia, por su situación privilegiada, es el lugar idóneo para la preparación ante este tipo de pruebas. Además,  permite conocer el Pirineo desde un velero (con las mismas técnicas pero distinta escala), lo que ayuda en gran medida a los pilotos a plantear sus recorridos y analizar sus posibilidades de la manera más aproximada posible a lo que se van a encontrar en la X-Pyr.