El Mercado de las Huertas de Jaca recupera la imagen más tradicional de la Plaza de la Catedral

Jaca volvía a vivir este martes el verdadero espíritu del mercado más tradicional en la Plaza de la Catedral. Media docena de hortelanos daban vida a una nueva edición del tradicional Mercado de las Huertas de Jaca, que cada año reúne a numeroso público en torno a su celebración y cuyo principal objetivo es sacar a la calle lo mejor de la tierra jacetana, como símbolo de los martes de mercado que históricamente vivía la ciudad.

Desde primera hora, la Plaza de la Catedral recuperaba el tradicional carácter comercial y de punto de encuentro que siempre tuvo con la colocación de los puestos. Unos puestos que ponían al alcance de todos lo mejor de las huertas jacetanas: productos de temporada, normalmente ejemplares de gran tamaño y muy lucidos, frutas, verduras, hortalizas y flores, sobre todo. Este año no había animación paralela, como en otras ocasiones, si bien la concejala María Victoria Mora visitaba el recinto y el Ayuntamiento ofrecía un café y una tapa a los responsables de los distintos puestos.

Cada año, según marca la tradición, cada uno de los hortelanos dona una cesta de productos a una asociación sin ánimo de lucro, para que pueda recaudar fondos para su causa. Esta vez, era la Asociación Española Contra el Cáncer beneficiaria de este gesto solidario.

La historia del Mercado de las Huertas de Jaca tiene orígenes muy remotos. Ya desde el siglo XI, Jaca se estructuraba como punto neurálgico económico y social del Pirineo, por su situación estratégica y por sus características, que permitieron un importante auge de los cultivos de viñedos y cereales en torno a la ciudad. Este hecho convertía a Jaca un lugar ideal para la organización de ferias, y de ahí se otorgó a la ciudad la potestad para realizar mercados cada martes (tal y como se recoge en los documentos del Libro de la Cadena que aún se conservan en el Archivo Municipal de Jaca). Eso sí, los hortelanos y artesanos tenían que vender productos de la zona -era la condición para poder participar en este tipo de eventos-.

Pasado los años, y tras continuas evoluciones, finalmente este mercado de los martes vino a menos, siendo recuperado, como una actividad cultural, en 2004 con bastante éxito (ésta es la décimo cuarta edición). De ahí que, una vez al año, un martes final de verano, los hortelanos de la zona se vuelvan a reunir para recordar la importancia que el Mercado de las Huertas de Jaca ha tenido a lo largo de la historia.

En Jaca, la celebración del Mercado de las Huertas es todo un acontecimiento, y el público responde en cada edición visitando los distintos puestos y adquiriendo productos de calidad, con todas las garantías de que se trata de verduras y hortalizas de las huertas de la zona. Así, de nuevo, este año a media mañana se había vendido la mayor parte de la mercancía. Además, el Mercado de las Huertas sigue manteniendo ese carácter entrañable y continúa siendo el punto de encuentro para la sociedad jaquesa, aunque, como en esta ocasión, hayan sido pocos los que se han animado a participar en la iniciativa.

Rebeca Ruiz