El cónsul de Bélgica en Barcelona visita el centro Reina Sofía de Monzón y preside un coloquio con el alcalde y empresarios

Didier Werwaerde responde a la invitación de una compatriota.

burrel monzon 2El cónsul de Bélgica en Barcelona, Didier Verwaerde, ha viajado a Monzón para conocer el centro de disminuidos psíquicos “Reina Sofía” y, a la vez, la actividad empresarial de la ciudad. La visita tiene su origen en la invitación cursada por Dalila Estremadoiro, una belga residente en Monzón que imparte en el “Reina Sofía” un taller de danzaterapia.

El alcalde, Álvaro Burrell, y varios concejales recibieron ayer por la mañana al cónsul en el Ayuntamiento. El diplomático firmço en el libro de honor e intercambió impresiones con los anfitriones. Explicaba que es la primera vez que visita Aragón y se mostraba dispuesto a ejercer de “puente” para cualquier tipo de relación (comercial, social o cultural).

En el “Reina Sofía” le atendieron el gerente de Atades-Huesca, Miguel Ángel López, y la directora del centro, María Angeles Delgado. El primero explicaba: “Le hemos mostrado cómo funciona el centro y las diferentes terapias alternativas que aplicamos, y entre ellas la de danza que dirige Dalila. Esta visita entra dentro de la política de Atades de dar publicidad a todas sus actividades, y de ella puede surgir algún tipo de colaboración o intercambio de alumnos de artes plásticas”.

Werwaeder declaró que, si bien su cometido es “vender Bélgica”, siempre tiene que haber un inicio para que una relación fructifique. En este sentido, insistía en el mensaje de ofrecerse como “puente”. El programa de la tarde incluía un coloquio con el alcalde y representantes del tejido empresarial en el hotel MasMonzón.

Burrell se manifestaba en similares términos: “Todos los contactos de esta naturaleza son buenos. Aunque la visita ha sido protocolaria, deja puertas abiertas. Si vale la expresión, ahora toca sembrar”.