El agua... mejor del grifo

agua botellaEl agua envasada se ha convertido en uno de los grandes negocios para apenas seis empresas que concentran y acaparan este mercado. Aunque sus campañas publicitarias muestran una relación directa con lo natural y lo ecológico, lo cierto es que la producción de este artículo que se puede consumir en la mayoría de las ciudades a un precio mil veces inferior a través de la red de abastecimiento público, es decir: el grifo de los hogares y locales públicos, lleva consigo la emisión de dióxido de carbono por dos vías: la producción de envases en la industria y el que se emite a la atmósfera a causa del transporte necesario tanto para su distribución como para su retirada.

No existen datos oficiales sobre los millones de toneladas de basura plástica que genera esta forma de consumir agua, aunque se trata de una tendencia al alza según informes como el realizado por la Universidad de Murcia (Las aguas de consumo en España), que indica que desde la década de los 80 del pasado siglo el consumo de agua envasada no ha parado de crecer.

El material con el que se fabrica la mayoría de estas botellas de agua es el polietileno tereftalato, conocido por sus siglas en inglés: PET, que se obtiene a partir de hidrocarburos. Aunque su uso está aprobado para productos que deban estar en contacto con alimentos, como es el caso del agua, el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, tras analizar en el laboratorio la actividad hormonal de 29 muestras de agua embotellada comercializada en España como agua mineral natural y procedente de diferentes manantiales naturales, reveló que todas las muestras de agua tienen acción hormonal. En el estudio científico, 26 de las 29 botellas eran de PET -un porcentaje equivalente a lo que encontramos en el mercado, donde el 80% de las botellas de agua son de este material-. En muchos estudios se ha detectado que las botellas de PET contienen ftalatos, que están demostrados que son disrruptores endocrinos, así como antimonio, sustancias contaminantes ambas que pueden migrar al agua. Por eso se aconseja no reutilizar las botellas de agua ni dejarlas al sol, ya que el tiempo y la radiación son factores que ayudan a su liberación en el agua.

Ricardo Gamaza es periodista y divulgador agroambiental.