La coordinadora de Biscarrués-Mallos de Riglos denuncia la mala praxis de los operarios en la limpieza de la A-132 a su paso por Murillo de Gállego

La madruga del pasado domingo se produjo un nuevo desprendimiento de tierras en la carretera A-132, a su paso por la localidad de Murillo de Gállego. La actuación del Gobierno de Aragón fue rápida y efectiva, y a las pocas horas el tráfico estaba de nuevo abierto. Pero, desde entonces, no se han seguido los protocolos oportunos para este tipo de actuaciones, y los materiales se han lanzado, en muchos casos, directamente al río Gállego, en lugar de recogerlos.
La Coordinadora entiende y comparte que, debido al cierre de Monrepós, la carretera A-132 es la principal vía de comunicación entre la capital de la provincia y gran parte de la zona norte de las misma, pero eso no justifica que días más tarde, y superada la urgencia inicial, se esté actuando de esta manera.
Y, sobre todo, nos parece inadmisible el trato recibido por un miembro de la coordinadora, que acudió a grabar los trabajos, al que amenazaron con quitarle el teléfono e incluso lanzarlo al río. Muchos de los materiales han sido lanzados directamente al río.
Esta actuación pone en riesgo no solo los descensos con barcas o kayaks que se realizan en este tramos del río, debido a las modificaciones en el curso y el caudal del río, si no también la seguridad de cualquier persona, ya que se crean zonas con una importante inestabilidad, de las que pueden desprenderse materiales en cualquier momento. Además, supone una infracción ambiental injustificada, ya que el protocolo en estos casos indica perfectamente que los materiales han de recogerse y transportarse a una zona habilitada y autorizada para ello.
Agradecemos la rápida reacción de Gobierno de Aragón y esperamos que se retiren los restos arrojados.