Cuidate...

¡Buenos días!

Si no te cuidas tu, no lo vas a encontrar fuera, si no te cuidas tú, cómo vas a recibirlo del exterior.

O mejor dicho, ¿cómo vas a ver que alguien lo hace sino lo puedes ver?

Si yo no me cuido, y lo normalizo, cuando miro en el espejo de la realidad lo que veo es que las personas no me cuidan como yo quiero que lo hagan. Pero ¿Cómo lo haces tú?

Nos han enseñado o hemos entendido que mimarse y cuidarse puede ser egoísta, pero ¿qué es cuidarse?

El auto cuidado no es autocomplacencia, es compromiso con uno mismo

El auto cuidado en un mundo demandante, lleno de incertidumbres y que exige tanto de nosotros, es esencial.

Es mucho más que mimarse o auto complacerse que dicho está de paso está muy bien.

Es alcanzar un adecuado equilibrio interno donde recargar energías, no perderlas.

Es además poner en práctica acciones, comportamientos que nos ayuden a reducir el malestar, las dudas, el miedo, el estrés, la famosa ansiedad.

Es crear acciones sencillas procesos que debemos llevar a cabo cada día. No vale iniciar unas rutinas hoy y olvidarlas la semana que viene. El bienestar requiere compromiso.

Cuidarse es un conjunto de actividades en las que uno se involucra a lo largo de la vida cada día. Hacerlo, genera cambios y nos ayuda a prevenir múltiples enfermedades.

Auto cuidado  no es solo echarse cremas, peinarse a la última, vestir a la moda, llevar una dieta, hacer ejercicio, que esto es genial y es fantástico.

Es no olvidarse de un factor muy importante, la mente, que dirige la mayoría por no decir todo lo que nos ocurre.

Pesimismo, preocupación excesiva, sensación de falta de control, agotamiento psicológico… nos pueden llevar a manifestaciones física, síntomas, enfermedades…

Así, antes de recurrir a los fármacos, antes incluso de decirnos aquello de que ‘somos así y no tenemos remedio’, vale la pena detenerse un momento y reflexionar.

Ahí es donde empieza el auto cuidado, ¿te has preguntado alguna vez mirándote al espejo?

¿Cómo estás?

Hazlo y observa qué pasa, esto proporciona un espacio que te permitirá disfrutar de un instante de ti, un espacio en el que generar un diálogo interno contigo mismo.

Fíjate en la forma que te hablas, lo que te dices y como te lo dices. Y verás cómo te has cuidado hasta ahora.

Se positivo y amable contigo mismo te va a llevar a ver las preocupaciones desde otro punto de vista, sin darte cuanta aliviaras angustias, nervios y estrés.

Busca cada día unos minutos para ti, simplemente para ver que va bien, qué tienes y de qué te sientes orgulloso, recordar experiencias que te hacen disfrutar, lleva a tu mente a esos momentos de felicidad, de alegría para ti, eso hará que incentives a tu mente de forma positiva.

Busca  simplemente, con hacer algo que te guste, que esté en sintonía contigo, aunque no tengas tiempo, saca a tu mente a esos momentos que te gustan, como si sacarás a pasear a tu perro, recuerda que la mente también necesita liberarse.

Pero hoy observa y pregúntate  ¿cómo me cuido? ¿Qué hago para hacerlo?  Y si te has dado cuenta que tienes que prestarte más atención .. ¿Qué decisión vas a tomar hoy?

¡Que tengas un día extraordinario!

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