Claves para elegir una buena almohada de embarazo

A medida que nuestra barriga de embarazada se vaya haciendo grande notaremos que algunas posturas para dormir son más incómodas que otras. Por fortuna, hay una manera de lograr la máxima comodidad cuando estamos en la cama, y pasa por comprar una buena almohada para embarazo.

La principal diferencia entre una almohada normal y una de embarazo es que estas últimas presentan contornos y curvas mucho más detallados, especialmente diseñados para incentivar la máxima comodidad de la mujer embarazada. Son una ayuda muy interesante para esos 9 meses.

Si te estás planteando comprar este artículo de puericultura, pero todavía no sabes en que debes basarte para encontrar la mejor almohada, nosotros podemos ayudarte con ello:

¿En qué debo basarme para elegir una almohada de embarazo?

Tipos de almohadas para embarazadas

Lo primero que nos debe quedar claro es que existen 2 grandes tipos:

  • Almohada estilo cuña: Está pensada para poder adaptarla por debajo de la espalda o barriga, consiguiendo así el máximo apoyo que necesita la embarazada durante la noche. Es una opción económica y muy práctica, incluso hasta se puede utilizar después, una vez que hayamos tenido al bebé, para ver cómodamente la televisión.

Dentro de este tipo de almohada encontramos, a su vez, 2 subtipos.

Tenemos las almohadas cuña redondas y las triangulares. La única diferencia es la forma; la embarazada las elegirá en base a la que le sea más cómoda.

Las ventajas de estas almohadas para embarazadas es que son económicas, además de ocupar poco espacio. Sin embargo, como solo soportan una parte del cuerpo hará falta también una almohada para la cabeza.

  • Almohada de gran tamaño: A diferencia de las anteriores, estas almohadas tienen un tamaño considerable, por lo que están pensadas para adaptarse a la longitud del cuerpo. El estilo es recto y son lo suficientemente grandes como para dormir abrazadas a ellas.

La principal ventaja de este tipo de almohada es que tan solo nos hará falta una. También son más versátiles, pudiendo encontrar con facilidad la postura que nos es más cómoda.

A cambio, requieren de más espacio, y esto podría no ser una buena idea para camas pequeñas.

Funda lavable

Conforme evolucione el embarazo, notaremos que nuestras hormonas empezarán a dispararse. Es posible que pasemos mucho calor por las noches, y que el sudor quede impregnado en la almohada.

Por ello, te recomendamos comprar una almohada de embarazo con funda lavable. Algunas marcas venden modelos que traen una funda intercambiable: esto resulta muy práctico ya que, mientras lavamos una, podemos seguir usando la otra.

Material

Obviamente, la elección de un buen material marca la diferencia. Lo más interesante es apostar por una almohada que se haya fabricado en 100 % algodón.

En el caso de que sea poliéster, tendríamos que revisar que sea hipoalergénico, para evitar problemas.

Marca

Y, por supuesto, apuesta siempre por una marca de calidad, reconocida y líder en el mercado.

Estos 4 criterios te ayudarán a elegir la almohada de embarazadas perfecta.