Los residuos de la fabricación de pañales se usan para producir plantillas de calzado

12487579aFabricar productos de higiene personal y limpieza con certificación "cero residuos de producción" ya es posible en las fábricas de Procter&Gamble, una de las principales multinacionales del sector, que prevé que todas sus plantas mundiales lo logren en 2020.

Lo ha explicado a EFE, el responsable de comunicación científica de Procter&Gamble, Elio Estevez, quien detalla que el objetivo es conseguir que factorías que esta multinacional estadounidense tiene repartidas por el mundo alcancen este objetivo en los próximos cuatro años.

La iniciativa forma parte de un plan que contempla "reciclar, reutilizar o transformar" los residuos y que desde su inicio en 2010, ha significado un ahorro de 1.600 millones de dólares (1.520 millones de euros). Además, ha representado que cinco millones de toneladas métricas de residuos de las 113 plantas en todo el mundo no hayan llegado a vertederos.

Por el momento, este objetivo se ha cumplido en el 56 % de la producción mundial, y es la región de Europa donde más cobertura ha tenido con el 82 % (el cien por cien en el caso de España), pero para llegar a la totalidad, la empresa deberá certificar 12 o 13 plantas cada año en cuatro años.

Estevez ha aclarado que este plan medioambiental tiene como mira 2020, fecha de entrada en vigor del Acuerdo de París sobre cambio climático.

En España se ha dejado de producir residuos en sus tres plantas y en una de ellas, la de la Comunidad de Valencia, donde se producen los pañales Dodot, se ha logrado sustituir la celulosa por compuestos más eficientes como "perlas superabsorbentes", lo que representa una reducción del 16 % de materiales y un 11 % menos de energía en comparación con el producto anterior.

En esta planta se ha logrado también un ahorro del 80 % de material de embalaje al sustituir el cartón por plástico reciclable.

La certificación cero residuos de producción, no significa que no se genere ningún residuo en la fabricación, sino que se minimizan al máximo y los que es inevitable producir entran en el proceso de reciclaje, reutilización y transformación.

A nivel global, en los últimos 25 años de producción, la empresa creada en 1837 en Estados Unidos por William Procter y James Gamble, ha logrado reducir en un 50 % la utilización de materiales en la producción de pañales.

Esta reducción ha permitido que entre 2009 y 2014 se hayan reducido en un 78% los residuos de producción, en un 9 % las emisiones de CO2, en un 8 % el consumo de energía y en un 4 % el consumo de agua.

El compromiso de residuos cero, lo adoptó la multinacional de Cincinati (EE.UU.) el año pasado tras la aprobación de un "plan de desinversiones para concentrarse en áreas a las que puedan aportar valor".

El Patrocinador Ejecutivo de sostenibilidad y presidente global de Cuidado de la Ropa de P&G, Shailesh Jejurikar, ha manifestado que "estamos acelerando el progreso hacia nuestra visión a largo plazo y obligándonos a hacer más con menos residuos".

Entre las prácticas que han puesto en marcha en sus cadenas de producción están: la generación de energía con los restos de pañales y compresas o la fabricación de pallets plásticos.

Los residuos de producción del material absorbente de los pañales para bebé se utilizan para fabricar plantillas de calzado y los restos del envasado de productos de higiene femenina e infantil se recuperan y venden en el mercado del papel.

En Lima (Ohio,EE.UU.), los residuos líquidos procedentes del productos como Tide y Gain se convierten en otras fuentes alternativas de combustibles para vehículos. Los tensioactivos de los residuos generados para la producción de h&s en China se reutilizan para el lavado de automóviles.

En octubre pasado (primer trimestre de su ejercicio fiscal de 2017), P&G anunció unos beneficios netos de 2.714 millones de dólares (2.579 millones de euros), un 4 % más que lo anotado en el mismo período del año anterior.

EFE