Causas, síntomas y tratamientos de la artrosis

arthrocalman-2384253_1280La artrosis es una de las patologías más comunes entre la mayor parte de la población, pues, tan solo en España, se estima que afecta a 7 millones de personas. Se trata de un problema que provoca el desgaste de las articulaciones, llevando con el tiempo también a un desgaste del cartílago y del  músculo que rodea la articulación, lo que provoca finalmente la inmovilidad de esa parte del cuerpo y, por tanto, muchos dolores.

La artrosis suele afectar a personas con edades avanzadas y, por ello, las causas de esta patología aún no se tienen muy claras, terminando por asumir que la causa principal podría ser la edad de la persona que la padece. Pero, ¿por qué se echa la culpa de padecer artrosis a la edad? Principalmente porque con la edad los cartílagos de las articulaciones van perdiendo  su elasticidad y, por tanto, siendo cada vez más complicado realizar ciertos movimientos. Sin embargo, muchas personas jóvenes también pueden padecer esta patología por alguno de estos factores:

  • Lesiones y accidentes
  • Sobrecargas continuas. Es posible que una persona haya trabajado año tras año soportando con el cuerpo cargas muy elevadas, por lo que con el tiempo esta persona puede sufrir una artrosis
  • Herencia
  • Malas posturas

Síntomas:

Los síntomas más frecuentes en la artrosis son tener sensación de tensión o rigidez por las mañanas en la zona o zonas afectadas. Además,  a esta sensación se le une un dolor agudo  cuando se realiza el primer movimiento, reduciéndose este dolor progresivamente, una vez que la carga o movimiento de la articulación es continuo, ya que ésta se acostumbra.

También es posible que se manifiesten chasquidos o crujidos al mover la articulación, así como probabilidad de sufrir contracturas en la zona e hinchazón. Es importante decir que muchas de las personas que padecen artrosis son más sensibles a los dolores y movimientos de las articulaciones en épocas más frías o lugares húmedos.

Diagnóstico y tratamiento:

Hasta ahora no se ha dado con un tratamiento exacto que elimine la artrosis pero sí que se pueden paliar sus síntomas e incluso hacer que la patología no empeore con los años o, si aún no se cuenta con ella, que no aparezca en un futuro.

Cuando la enfermedad no está tan avanzada, se pueden tomar algunos medicamentos que reducen los síntomas que causan la artrosis, como aliviar dolores, mejorar la capacidad motora y detener inflamaciones. Los antirreumáticos no esteroideos, los inhibidores selectivos y el glucocorticoide son algunos de los fármacos más conocidos.

Además de tomar medicamentos, se hace muy aconsejable practicar ejercicio o actividades deportivas, con el fin de mejorar la movilidad de las articulaciones y también aliviar los dolores. No son recomendables los ejercicios que requieran demasiado esfuerzo físico pero, por ejemplo, los fisioterapéuticos, son una buena opción.

Por otro lado, existen tratamientos que se salen un poco de los medicamentos y los ejercicios físicos y requieren intervención quirúrgica. Por ejemplo, con la artroscopia se permite limpiar y lavar la articulación, así como alisar el cartílago. También se puede inyectar líquido articular en la cavidad de la articulación, sobre todo si se trata de zonas como las rodillas.

A pesar de existir tantos tratamientos como los descritos hasta ahora, desde hace un tiempo se puede contar con una terapia que hasta ahora ha conseguido ser eficaz para aliviar dolores articulares y mejorar la capacidad de movimiento de los que padecen la artrosis. Se trata de la tecnología de la andulación, un sistema desarrollado por la multinacional Home Health Products que consiste en la combinación de tres tratamientos en uno solo. Por un lado, están las vibraciones mecánicas, por otro el calor de los infrarrojos y por último la adecuada ergonomía del paciente.

El tratamiento de la andulación no solo es utilizado para quien padece artrosis, sino que puede ser aplicado para aliviar síntomas de otras patologías esquelético musculares como la fibromialgia, ciática, lumbalgia y otros problemas como el insomnio, el estrés o las migrañas, entre otros.

Lo novedoso a la vez que ventajoso de esta terapia es que se trata de una tecnología que no requiere que el paciente tenga que pasar por el mal trago de una intervención quirúrgica ni tampoco ingerir medicamentos u otros fármacos que, en ocasiones, pueden perjudicar otros órganos del cuerpo o debilitarlo. La tecnología de la andulación lo único que hace es penetrar a través de la piel hasta la zona resentida para que con el calor y las vibraciones se diluyan los síntomas de dolor y de incapacidad de movimientos.

La terapia de la andulación puede practicarse desde casa, en caso de que el paciente tenga problemas para desplazarse o, si se puede, apuntarse a las jornadas de andulación. En cualquier caso, se puede contactar con uno de los asesores de HHP para que dote al paciente de toda la información  necesaria acerca de este tratamiento.