Bernabé Romeo Belloc en el Museo La Laguna de Sariñena

Chuse Raúl Usón con Elena Chazal y Xavier Tomás En la tarde del sábado 17 de febrero,  Alberto Lasheras, investigador de las historia monegrina, presentaba a Elena Chazal, Xavier Tomás y Chusé Raúl Usón, autores del libro “Bernabé Romeo (1841-1916) Obra en aragonés ribagorzano”. En la presentación, complementada por una extensa exposición sobre Romeo y su familia, Lasheras destacaba la relación del poeta con La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, “Francisco Romeo Martínez de Bengoa (1798-1887) fue el primer propietario tras la desamortización de Mendizabal de 1836. Pocos años después, entre 1838 y 1841, Romeo había comprado la mayor parte de las fincas que habían pertenecido a los cartujos y también el propio monasterio”. Según Lasheras, “hablar de Bernabé Romeo, es hablar también de literatura y poesía. Él fue un gran humanista con conocimiento del griego clásico, latín, catalán, ribagorzan, estudió Derecho, homeopatía”, explicaba recordando como gran parte de las propiedades de La Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes, incluido el monasterio, pasaron a ser propiedad de Francisco Romeo Martínez de Bengoa siendo  heredado por su hijo, el poeta Bernabé Francisco Romeo Belloc, de Estadilla, que proyectó convertir el cenobio en balneario en 1877. Elena Chazal junto a los autores Tomás y Raúl Usón subrayaban como esta obra es en aragonés ribagorzano, “es el primer autor conocido es esta lengua y gracias al cuidado con el que su familia ha conservado los manuscritos, hemos podido recuperar los versos tal como los escribió”, además de rescatar su biografía, “Romeo era un humanista poliglota que dominaba el francés, italiano, así como el latín y el griego, tal y como se aprecia en la obra principal, ‘Las fuentes de la poesía’, este notable autor quería que el ribagorzano perdurará en el tiempo”, explicaban los autores cuyo deseo es el mismo que el de Romeo. Cabe recordar que Bernabé Romeo solicitó un crédito del Banco Hipotecario de España cuya garantía era la propiedad heredada de su padre, incluido el monasterio de La Cartuja de las Fuentes. En el momento de amortizar el crédito, el retraso y los intereses acumulados produjeron el embargo de la finca, por parte del banco, por lo que el balneario subsistió hasta 1891 y éste lo vendió en 1896 a Mariano Bastaras Cavero, uno de los más importantes ganaderos de Aragón, terrateniente y luego, diputado provincial y senador. El precio que pagó Bastaras fue de 170.000 ptas. y su familia conservó la finca con el monasterio hasta junio de 2015, en que fue comprado por la Diputación Provincial de Huesca a sus herederos, por su valor catastral, 262.000 €.