A lo que te resistes, persiste

¡Buenos días!

La vida es como una montaña rusa, tiene sus subidas y bajadas, y son parte del proceso, una sin la otra no tiene sentido.

Actuar significa avanzar, crecer, aunque haya momentos de frustración, porque muchas veces las cosas no salen como queremos

Si acepto la frustración como parte de la vida, del camino y aprendo a entenderla, tolerarla y a manejarla, mi fuerza de voluntad no se debilita si no todo lo contrario.

Una persona se siente frustrada cuando no alcanza lo que desea cuando abandonamos un objetivo entramos en la rabia, la angustia, y nos sentimos incapaces de seguir adelante estamos dando por hecho que eso es malo, pero si aceptamos la experiencia como ni buena ni mala, entramos en la posibilidad de no tirar la toalla. Solo tenemos que ver que quizás que el  objetivo no estaba alineado con nosotros mismos.

La capacidad para gestionar de forma positiva la frustración se entrena como cualquier musculo en el gimnasio.

Cuando te sientes frustrado, te sientes mal, el cerebro activa los mecanismos de defensa inconscientes y se pone en modo protección y el sistema reticular hace que percibas desde querer protegerte ¿Qué crees que puedes ver desde ahí?

Si observas la frustración lo único que te dice es que algo no ha salido como tú querías que saliese pero no que desistas o abandones tu objetivo, porque quizás esa no era la forma ni la manera de hacerlo.

La tolerancia es el tiempo que tardas en reaccionar a la presión, al estrés que experimentas cuando las cosas no salen como quieres. Esto te permite aprender a superarte y pensar de forma creativa.

El cerebro no se esfuerza y aprende a pensar de forma diferente cuando trata de protegerse.

¿Cómo lo podemos hacer?

Aceptando que ir a por un objetivo no tiene una relación directa con conseguirlo. Aceptar que es normal sentirse mal cuando las cosas no salen como queremos.

No quedarte en modo victima pensando que la vida, la sociedad.... es injusta contigo... Observa y cambia tu forma de hablarte y busca soluciones.

Si te preguntas ¿por qué no he conseguido mi objetivo? ¿Que ha pasado? ¿Cómo ha pasado? ¿Qué haría ahora viéndolo de otra manera?

¿Si dejas de hacerte las mismas preguntas y las cambias por otras, obtendrás otras respuestas y quizás ahí veas otro tipo de soluciones. No olvides que a las mismas preguntas mismos resultados.

Para cada contratiempo busca una solución. Que tardes más de lo que te hubiera gustado no significa que no vayas a llegar.

Háblate como le hablarías a alguien en la misma situación, harás que tu mente se predisponga a enfocar desde otra perspectiva pasar a la acción.

Y hoy ¿Qué te vas a contar y cómo te lo vas a contar?

¡Que tengas un día extraordinario!

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