21 grados es la temperatura ideal para estar en un hogar y no despilfarrar energía

La seguridad y el ahorro energético son dos factores clave a tener en cuenta cuando llega el frío y comienza la puesta en marcha de las calefacciones ya que, con pequeñas acciones, se puede aumentar la eficiencia energética en el hogar y disminuir la factura eléctrica.

En lo que a seguridad respecta, una correcta instalación eléctrica ofrecerá una mayor garantía. Utilizar prolongadores inadecuados puede provocar sobrecargas si se conectan varios aparatos que, en conjunto, superen la potencia máxima admitida, lo que podría llegar a producir un sobrecalentamiento, incluso un incendio. Es por ello por lo que, desde la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios, recomiendan prestar atención a la potencia máxima admisible de las regletas al adquirirlas, para no superarla.

La Inspección de Consumo controla diariamente los productos que pueden afectar a la seguridad de los ciudadanos a través de la Red de Alerta y, solo en este año, se han notificado 71 considerados pequeño material eléctrico, como adaptadores, prolongadores o regletas, y se han retirado 38 unidades. Además, se han notificado 6 bolsas eléctricas de agua caliente, un brasero y un convector eléctrico; de uno de ellos se localizaron tres unidades en Aragón que fueron retiradas de la venta. Generalmente, las deficiencias de los productos notificados suelen estar relacionadas con el apartado de instrucciones y defectos de construcción de índole eléctrica.

En lo referente al ahorro energético, hay una serie de medidas que pueden ser de ayuda para controlar la factura, tales como: utilizar termostatos que regulen el tiempo y la temperatura adecuada, una ventilación suficiente y el aislamiento de puertas y ventanas. El tipo de tarifa, la potencia contratada, el uso de electrodomésticos de mayor eficiencia energética o el horario de consumo son factores determinantes para conseguir el ahorro eléctrico. Por otro lado, el tipo de combustible que se utilice conllevará unas ventajas o inconvenientes, de los que el consumidor tendrá que informarse.

A la hora de encender la calefacción, ¿a cuánto la ponemos para caldear la casa? Una temperatura de 21°C es suficiente para mantener el confort de una vivienda, y, por cada grado que se aumente, se estará consumiendo entre un 7% y un 10% más de energía.

Estos, junto a otros hábitos recomendables se pueden encontrar en la “Guía para disminuir la factura eléctrica y ahorrar en el hogar” que publicó la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios este año junto a ECODES y que incluye medidas, en su mayoría de bajo coste, para que los ciudadanos puedan ahorrar energía en su hogar y reducir el gasto de su factura eléctrica. Se puede descargar en http://bit.ly/2jIXWOc.

Desde la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios recuerdan que si el comprador detectara cualquier incidencia en un aparato o en la prestación de un servicio, tiene que trasladarla al responsable del Servicio de Atención al Cliente de la empresa y si no recibe respuesta, o no queda conforme con ella, puede elevarla ante los servicios provinciales de Ciudadanía y Derechos Sociales.